martes, 14 de agosto de 2018

Budismo: "Los tres venenos".



Nota al margen del artículo. Gracias

Se que cuando hablo a mis alumnos o escribo acerca de lo que se me ha enseñado y practico, no son muchos los que muestran interés en estos temas tan trascendentes para nuestra condición humana. Algunos preferirían, quizás, solo mover sus cuerpo cual máquinas y, a lo sumo, sentirse algo relajados para luego, continuar con sus vidas como hasta ahora pero, y sin faltar el respeto a nadie, nada de esto impedirá que prosiga con la predica y la práctica pues,  esa, es mi naturaleza y propósito en esta vida que ahora late en mi, dirigida a quienes el corazón los llama para que aprendan a escucharlo y conocerse. Por lo tanto, si no es por aquí que desean transitar, muy bien, háganlo por donde así lo sientan y sean felices. Gassho
Ahora los dejo con el artículo. Gracias

Desde la perspectiva budista, los males de nuestra sociedad nacen de las tres raíces del mal. Este interesante tema es tratado en nuestro siguiente artículo.

¿Cuál es la causa de los males que nos asaltan durante la vida? ¿Por qué hay tantos sufrimientos y desagrados? Según las enseñanzas budistas todo sufrimiento proviene de las “tres raíces del mal”: el odio, la codicia y la ignorancia. Esta enseñanza parece demasiado simplista pero si la estudiamos a fondo nos daremos cuenta de su profundidad. Se puede decir que todos los males dentro de nuestras vidas privadas y la sociedad en general se derivan de las tres raíces.

Las raíces del mal surgen del sentido del ego, es decir la sensación de tener un “yo” fijo y separado de los demás. El Buda siempre enfatizó que realmente no hay nada inmutable dentro de nosotros: el cuerpo, los estados de animo, la personalidad, todos los elementos de nuestro ser son fluidos, cambiantes y perecederos. Sin embargo no solemos hacer caso a todo esto. Sabemos que somos perecederos pero vivimos como si fuéramos inmortales. Del ego buscamos la sensación de seguridad pensando que es un refugio de permanencia. Ahora veremos como surgen las raíces del mal como consecuencia de esta forma equivocada de percibir el ego.

El odio surge cuando encontramos cosas que amenacen nuestro sentido de yo, perturbando la seguridad que esperamos. Al contacto con estas cosas reaccionamos con rechazo y odio. Ejemplos de las cosas que pueden provocar esta reacción son: alguien con creencias diferentes a las nuestras (de un partido político diferente o de una religión diferente) o alguien que nos critica (con o sin justificación). Esta reacción de rechazo puede ser muy fuerte, el caso del racismo es un ejemplo de esta tendencia o puede ser muy leve, por ejemplo al recibir una comida que nos disgusta.

La avaricia es el opuesto del odio. Realmente “avaricia” no es una buena traducción de la palabra original hindú “lobha”, aunque sea la más común. Más bien quiere decir algo como “deseo neurótico”. Es el deseo de aferrarnos a cosas que apoyan la sensación de tener un “yo” duradero. Estas “cosas” pueden ser materiales, tales como una casa cómoda o un carro. También nos aferramos a cosas no materiales como un estatus social el cual aparenta brindarnos una identidad “yoísta” más definida. Con frecuencia las parejas también son objetos de nuestro apego neurótico. Parece que todo va bien hasta que perdimos el objeto que deseamos… de repente perdimos lo que mantenía la sensación de seguridad y permanencia.


La última raíz del mal es la ignorancia. En el Budismo “ignorancia” no quiere decir la falta de conocimientos o de una buena formación intelectual. Es una ignorancia espiritual… un estado de no reconocer la realidad de las cosas. No es pasiva sino activa, no queremos reconocer la verdad, LAS COSAS COMO SON es decir, impermanentes e interdependientes, como el avestruz que esconde su cabeza en la arena en lugar de enfrentar la verdad. Vivimos así: no queremos enfrentar las cosas que demuestran que el ego es efímero. Un escritor acerca del Budismo describió la Iluminación como “la sabiduría de la inseguridad”… en lugar de luchar en contra de la inseguridad inherente en la vida, la aceptamos y vivimos en armonía con ella.

Es relativamente fácil reconocer las tres raíces en nuestras vidas y dentro de la sociedad… todo el mundo habla de la inseguridad en la calle o de los banqueros y políticos corruptos. ¿Pero que podemos hacer para cambiar las cosas? El primer paso es reconocer que cada uno de nosotros tenemos las raíces adentro. Es muy fácil echar la culpa afuera y no hacer nada nosotros mismos. Nadie puede cambiar lo que hay dentro de otro. Una vez que asumimos la responsabilidad por nuestros estados mentales, necesitamos tomar medidas para superar las raíces del mal. En el Budismo hay dos herramientas para ayudarnos con esta tarea: primero la ética y después la meditación. La ética budista consiste en algunas pautas para examinar nuestro comportamiento y darnos cuenta de la influencia de las raíces. La meditación es la forma más directa de trabajar con la mente. Con ella podemos transformar las profundidades de la consciencia, purificando nuestros estados mentales y eliminar las raíces del mal.

Cuando uno está logrando superar las raíces en su propia vida, ya puede ayudar a otros hacer lo mismo. Si más personas trabajan para superar las raíces del mal en sus vidas, la sociedad sería transformada.Budismo: Los tres venenos y sus antídotos

Con sabiduría se disuelve la ignorancia

Con la comprensión y la compasión, se elimina el odio

Con la ecuanimidad, se corta la avaricia, los apegos y el deseo irrefrenable de poseérlo todo.

La meditación es la práctica a través de la cual todo esto es posible comprenderlo, vivirlo y transmitirlo correctamente

Texto extraído del libro “Vajranatha”.

Publicado por Claudio

sábado, 4 de agosto de 2018

Los sonidos del silencio





Los sonidos del silencio
Las luces de la oscuridad.
La quietud, del movimiento

El despertar de golpe, al golpe de un madero.
La somnolencia del divertimento.
La muerte viva.
La vida muerte, inmediatamente.

El vuelo del ser, hacia las raíces del cielo
empapado de barro y fuego.

¿Cuanto hace, que no estás con vos en tu más absoluta presencia eterna y vacía?

Shodo Rios

Este video es para todos y especialmente, para aquellos que ya están pasando por aquí. Por esta experiencia y recuerden, mis alumnos, cuando les he dicho: "es un momento trascendente y maravilloso, aunque así, no lo parezca"

De estas experiencias, basadas en un profundo amor y convicción, surgen los textos y reflexiones de este blog. Gassho

Claudio Daniel Rios



jueves, 2 de agosto de 2018

Zazen, ahora 8

Reflexiones breves





Me preguntan: ¿Puedo practicar meditación, para calmar la mente?
Y contesto. No. Practica meditación, para comprender por qué la mente está alterada.


Comentario. El ser humano no comprende, que lo que hace cotidianamente, es sólo distraerse, huir de sí mismo y de lo que ES. Mientras no aprendamos a observar lo que ES, lo que sucede y sus muchas causas, jamás se hallara calma mental; sólo se estará entreteniendo y evadiendo, sin importar a través de que actividad política, religiosa o de cualquier orden, se haga.
Sin calma mental, no cambiará jamás el caos y la violencia social pues, nosotros somos y hacemos, la sociedad.

Shodo Rios

martes, 31 de julio de 2018

Zazen, ahora 7

Reflexiones breves







Idiotizados en ideales e idolatrías, no logramos ver que la flor no es bella por su forma y color sino, por su fragilidad, de la que emana lo que la vuelve contundente, la vida.


Comentario: Ocupamos tanto tiempo en depositar nuestras esperanzas en ídolos o "salvadores", que cuando estos, por su propia naturaleza humana evidencian sus carencias y miserias, lo que termina por indignarnos, no es tanto su frágil condición sino, la nuestra. Esa vulnerabilidad de la que buscamos escapar pero, huyendo hacia adelante.

Recordemos que Jesús y Buda, fueron muy claros al respecto: "No vinieron para que se los adorase ni a salvarnos sino, a que aprendiésemos a SANARNOS:

Shodo Rios

sábado, 28 de julio de 2018

Zazen, ahora 6

Reflexiones breves:




Cuando tira la sangre, se derrama sangre por odio.
Cuando tira el alma, se mata el sí mismo por codicia.
Cuando tira el cuerpo, se parte, de pura ignorancia.

¿Por qué es así que sucede?
Porque  se sabe mucho de tirar y nada de soltar. Mucho de arremeter y poco, de amar.

Comentario: Cuando sobreviene la negligencia o el sobre esfuerzo, se acrecienta el ego y es así, que los tres venenos prevalecen y se manifiestan en múltiples formas.
Sin embargo, a través de la práctica asidua de zazen, se puede ir aprendiendo a cultivar los antídotos para esos tres venenos que son, la compasión, el desapego y la sabiduría. 

Shodo Rios

jueves, 26 de julio de 2018

Zazen, ahora 5

Reflexiones breves





"El único lugar certero donde depositar la confianza, es la transitoriedad de todo cuanto ahora, justo ahora, está sucediendo y dejara de suceder".

Comentario: La mayor ignorancia del ser humano, es no tener consciencia de que somos impermanentes, interdependientes y sin sustancia propia. Cuando alcanzamos a comprender estas condiciones naturales y nos dejamos vivir por ellas, el sufrimiento y sus múltiples consecuencias, cesan.

Shodo Rios


martes, 24 de julio de 2018

Zazen, ahora 4

Zazen, ahora: Reflexiones breves




"Cuando lo diferente se ve sólo como diferente, abre las puertas a la discriminación, las divisiones y a todo tipo de violencia.
En cambio, cuando percibimos lo diferente como diversidad despertamos a la compasión pues, la diversidad es la manera en la que la totalidad se manifiesta".
Shodo Rios

Comentario: En términos prácticos, bien podemos diferenciar el veneno del alimento pero, en un sentido profundamente humano y espiritual donde no hay "bien o mal" sino, causas y condiciones para que un hecho se manifieste como expresión de la totalidad misma, las diferencias se evaporan como las nubes al calor del sol.

domingo, 22 de julio de 2018

Zazen , ahora 3




Zazen, ahora: reflexiones breves

"La palabra discurre en un río de tinta
rumbo al mar...del no se"
Shodo Rios

Comentario: Cuando toda palabra hace ruido, el silencio es la expresión correcta y la invitación a la práctica de la observación de uno mismo, para olvidarse de uno mismo o sea, de toda idea o identificación que hayamos creído y creado de nosotros mismo y, soltar amarras hacia el mar del no se, del vacío y del ser real que es, zazen.

Publicado por Claudio

miércoles, 18 de julio de 2018

zazen, ahora 2



Zazen, ahora. Reflexiones breves.

Toda vez que digas, leas o escuches decir: "la meditación es para...poner la mente en blanco, mejorar el estrés, alcanzar éxito laboral o deportivo, visualizar imágenes que permitan relajarse, ampliar la respiración, hacer psicoterapia, filosofía, religión o recetada bajo términos como "mindfulness o meditación guiada" entonces, nunca habrás estado más lejos de comprender qué es verdaderamente meditar.

La meditación utilizada para algún fin a futuro, no es más que otro objeto de deseo para ser comprado o vendido sembrando esperanzas ilusorias que sólo incrementan el "yo".el desconocimiento del sí mismo como del sufrimiento y la ignorancia.
Para comprender en profundidad lo que la meditación o zazen es, hay que practicarla en compañia de personas idóneas y sobre todo, con un sentimiento desprendido y entregado llamado AMOR sin buscar nada y sólo OBSERVANDO y sintiendo lo que ya hay y sucede.

Shodo Rios

lunes, 16 de julio de 2018

Confiar no es acomodarse

A cerca de la confianza en el zen




Bien sabemos que tanto podemos confiar en personas, ideas, creencias, lugares, situaciones o cosas es decir, en lo exterior, como en uno mismo a lo cual llamamos auto estima.
Cuando decimos: "confío en vos", lo que con ello ocasionamos es el acto de estar  apoyándonos en un otro creando dualidad y dependencia por no notar que, ese tipo de confianza no implica por nuestra parte ningún esfuerzo al ser el otro quien debe elaborar su confianza para poder entregarla. Esencialmente, la confianza es un trabajo que cada quien ha de aprender con sigo mismo a partir de de dejar ir los miedos. Por miedos me refiero a lo que sucede imaginariamente en la mente y no a un peligro concreto.

En consecuencia si establecemos únicamente este tipo de contrato, por así llamarlo, no alcanzaremos a comprender el valor profundo de esta trascendente virtud y mucho menos el hecho de ver que cuando se confía bajo esas premisas, lo que estamos construyendo es un puente hacia un futuro siempre ilusorio debido a crear la creencia de que con el primer acto de confianza recibido sera suficiente para esperar lo mismo en adelante.
Todo acto de cristalización de la vida la vuelve muerta y anti natural porque obliga a establecer en ese otro ser una acción de constante e inalterable fiabilidad descomponiendo su condición natural y falible en una mera automatización.

La confianza cómoda es precisamente el dejar en los demás toda ocupación de la que no queremos hacernos cargo, aunque nos corresponda asumirla para lo cual, debe previamente establecerse una suerte de condicionamiento de, "no somos capaces o no es para nosotros " sin habernos puesto siquiera a prueba producto de permanecer fuertemente ganados por miedos ancestrales y culturas acostumbradas a no comprender que la tarea en conjunto requiere de la responsabilidad de cada integrante como también, el saber atender los imprevistos excepto que quedemos fagocitados por un "pobre de mi que no puedo...,como de su contra parte, "mejor que yo no lo hace nadie".
La confianza sale a la luz cuando cada uno atiende su juego y en interacción con los demás, para poder aprender a conocer potenciales y limitaciones a ser verificadas y corregidas según causas y circunstancias mediante, en el único tiempo real que no es otro que el presente.

Con la práctica de zazen, vamos aprendiendo a asumir la responsabilidad de nuestra decisiones en la vida ya que vivir plenamente implica fundirse con todo nuestro ser en aquello con lo que estemos comprometidos por ser la responsabilidad tomada el acto de confianza en si mismo y aplicada en la tarea emprendida, aún sin saber a ciencia cierta si estamos errados o no pero, sin que eso nos impida continuar implicados pues no son los resultados el punto de interés central sino, la presencia atenta en el proceso de realización.
No olvidemos que responsabilidad significa, capacidad de dar respuesta, acertada o no, por parte de quienes buscamos aprender. Aprendizaje que en el zen conlleva el no cuestionar (dividir con objeciones de manera egocéntrica la transmisión recibida) para que de ese modo vayamos al encuentro con el sí mismo. Confiamos siempre que estemos dispuestos a abrirnos y a entregarnos a tal fin, como resultado de haber podido soltar los miedos.

Toda dualidad se desvanece cuando aprendemos a soltar tanto el apego como los rechazos
es decir, la opiniones que crean división y le sueltan la mano a la responsabilidad señalada alejándonos de la condición indispensable de aprendices que en el zen se transmite de maestro a discípulo y de manera sostenida a lo largo de los años de práctica.
Si no comprendemos lo trascendente de atravesar las contradicciones, quedaremos presos de un "yo" empobrecido , casi siempre descontento, donde los triunfos serán siempre nuestros y las derrotas asunto de alguien más que deberá solucionarlas.

En resumidas cuentas, dentro de la práctica del zen y más allá de las diferentes formas de confianza que cada quien establezca, esta no depende de nada exterior o interior sino, de la actitud despierta de zazen al no posarnos en ningún fenómeno del cual aferrarnos indefinidamente para ir de lleno al contacto con nuestra naturaleza original pues, donde no hay obstáculo, no hay tampoco lugar o situación a donde ir o atender que no nos sea posible de recorrer.

Como un andariego, el practicante anda por la vida sin casa propia refugiado (confiando) en Buda, Dharma y Shanga.

Shodo Rios

viernes, 13 de julio de 2018

Zazen ahora 1



Podemos dar las gracias simplemente como una devolución a un intercambio o transacción realizada.
Unicamente quien tras años de practicar zazen alcanza a comprender la relación de interdependencia con todo lo que lo rodea, da las gracias a cada paso o con cada respiración porque se ha vuelto la gratitud misma al comprender que quien decimos ser, no existe sino, en complementación con todo el universo. Acaso, ¿podemos existir sin oxígeno, sin agua, o sin alimentos que el propio cuerpo no produce?

Comentario: "Zazen ahora" es una nueva etiqueta en este blog que  incluirá breves reflexiones y comentarios sobre la práctica de zazen que realizo diariamente como en los encuentros de zazen junto a mis compañeros de la Shanga de Nanzenji que dirige el Sensei Senpo Oshiro y en los encuentro de zazen de los días lunes y jueves que llevamos adelante con los practicantes que acuden a nuestro Dojo zen "Cerezos en Primavera" Gassho

Shodo Rios

martes, 10 de julio de 2018

"Shikantaza" Solo sentarse





¿Qué practico Siddharta Gautama antes de la budeidad?
Practico zazen.
Y, ¿qué practico Buda luego del despertar y hasta su muerte?
Continuo practicando zazen.
Solo sentarse, Shikantaza,y, continuar indefinidamente en la vía de la práctica de la Budeidad sin principio ni final.

Luego de años de sentar y practicar, observaremos cómo continuamos la práctica aún encontrándonos en el supermercado, en el trabajo, al oír nuestros pasos, mientras comemos o incluso, cuando estamos durmiendo. Tanto así sucede que, como diría el maestro Kodo Sawaki: "Que antes de darte un baño recites un sutra, se debe a que zazen mismo se dará un baño".

Por tal razón, separado de la vida cotidiana, el Budismo es algo muerto. Entonces, ¿cómo se comprende? Shikantaza.

Shodo Rios

viernes, 29 de junio de 2018

¿Si no lo hago yo, quién? - Maestro dogen



Maestro Dogen - 1200 - 1253 - Japón


“El koan de los champiñones”

Este es el Koan original del Maestro Dogen, y que nos lo cuenta T. Deshimaru, comienza así:
El Maestro había ido a China para encontrar la verdadera sabiduría, para comprender el Zen. Pero no había conseguido comprenderlo, a pesar de haber estudiado muchas cosas. La civilización buddhista zen estaba por esa época muy extendida en China y él había recorrido templo tras templo. Sin embargo, no estaba satisfecho de la enseñanza que le habían dado y quería volver a Japón. Un día llegó a un templo pequeño. Era verano, hacía mucho calor. Encontró a un monje muy anciano que estaba trabajando bajo el sol. Su trabajo consistía en secar champiñones. El anciano, a pesar de su edad, bajo un sol abrasador, extendía los champiñones por el suelo. Al ver esto, el Maestro Dogen le hizo la siguiente pregunta:
–Usted es un monje anciano y superior, ¿por qué trabaja? Hoy hace mucho calor, hágalo otro día.

Dogen era entonces muy joven. Pero la siguiente contestación del anciano monje, muy interesante, se convirtió en una respuesta histórica del Soto Zen. Y así fue como el Maestro Dogen obtuvo el Satori.
“Joven, usted ha venido del Japón. Es inteligente y comprende el buddhismo, pero no comprende la esencia del Zen. Si no hago esto, si no trabajo aquí y ahora, ¿quién podría hacerlo? Yo no soy usted, yo no soy los demás. Los demás no son yo. Por eso los demás no pueden experimentarlo.





Si no trabajo, si no experimento aquí y ahora no podré compréndelo. Si un joven me ayudara a trabajar, si yo me limitara a mirarle, no podría tener esa experiencia de secar champiñones. Si yo dijera: haz esto o aquello, ponlo aquí o allá, no podría experimentarlo yo mismo. No podría comprender el acto de que esté aquí y ahora (...) Yo no soy los demás y los demás no son yo.”

Dogen se quedó muy sorprendido y comprendió. En ese momento se dijo:
“Tengo que quedarme en China”
Había estudiado en los libros, había buscado con su cerebro y pensaba continuamente; pero en ese momento comprendió: –Si no experimento, no podré comprender el verdadero Zen”.
Aún así preguntó:
–¿Por qué seca usted hoy los champiñones? Hágalo otro día.
El monje contestó: –“Aquí y ahora es muy importante” (...) No puedo estar en lo que otra persona hace. Este es el primer punto. El otro, shinkantaza, solamente sentarse, concentrarse en la práctica del zazen. No hace falta pensar, solamente hacer zazen...

El Zen y los pájaros del deseo
Thomas Merton
Ed. Kairós-2001


Comentario; De ese famoso encuentro para la historia del zen, surgió el libro cuya tapa aquí se reproduce, que fue escrito por el Maestro Eihei Dogen


Publicado por Claudio


sábado, 16 de junio de 2018

¿Qué es chi kung?





Se acerca alguien y me pregunta, ¿qué es chi kung? Su cara expresa una mueca de cierto interés mezclada con algo de curiosidad. Lo miro a los ojos, me quedo callado por unos segundos y respondo: chi kung...sos vos.
Mi interlocutor abre los ojos frente al desconcierto que le provoca mi respuesta y antes de perder su atención agrego: chi kung sos vos, soy yo, es la naturaleza y todo lo que existe.
Perdón, . exclama mientras busca algo que lo ponga nuevamente sobre sus pies, ¿podrías ser mas específico?
Sonrío y digo: se trata de comprender que todo es energía como ahora nuestras palabras, gestos, la sangre que bombea el corazón, el aire que respiramos. las paredes que nos rodean...el sol, la luna, en fin, todo. Por eso dije que chi kung sos vos pero, cabe aclarar que, chi o energía, es lo que sos y kung, es el medio o método a partir del cual podemos ser más conscientes de ese chi o ki, cuando al practicar movimientos, posturas específicos a esta disciplina, la que también se conoce como Qi gong, vamos pudiendo sentir el modo en el que ese chi circula por el cuerpo, se mueve en las emociones, se percibe en el aliento o se vislumbra en el acto de pensar y comprobar sus muchas formas de hacerse presente.

Cuando practicamos con cierta frecuencia vamos aprendiendo a desaprender comportamientos, ideas o posturas indeseables y el vivir se torna más...sincero, más real.
¿Más reales? - ¿acaso no somos reales? - me interpela abriendo los brazos como si le hubiese descubierto algún secreto largamente guardado. Si, claro, existimos pero, a lo que me refiero con reales no es a si estamos acá o somos una ilusión óptica. Por reales adujo el poder comprender más y mejor lo que nos sucede y no, lo que creemos que nos sucede esto es, habitar nuestro cuerpo/mente con mayor lucidez y amplitud perceptiva de la que estamos acostumbrados por ocupar mayor tiempo en razonar que en sentir y, lo más importante, quedarnos con lo que sentimos y no agregar interpretaciones más ligadas a significados conceptuales que a vibraciones energéticas concretas.
Quedarnos con lo que sentimos...no recuerdo haberlo hecho nunca porque siempre que me duele algo o siento ansiedad, por ejemplo, busco enseguida con qué distraerme y...No lo dudo, - interrumpo con firmeza - así actuamos porque no sabemos hacer más que lo que aprendimos hasta hoy y nada tuvo que ver con esto de, escuchate y así sabrás qué tiene éste momento para decir de vos o de mi y que sólo el cuerpo sabe contar.
Pensalo así, ¿qué haces cuando vas por primera vez a algún lugar de paseo, lo recorres rápidamente o te detenes para digamos, saborearlo? Con lo que sientas ocurre igual. Si te tomas el tiempo necesario sosteniendo ese sentir, verás cómo todo se revela exactamente como es.

Entonces y por lo que creo entender hasta acá, ¿practicar chi kung puede darnos un gran bienestar si aprendemos a administrar con mejor criterio nuestro chi? Administrar nuestra energía, quitar los miedos o dudas que surgen del desconocimiento o la creencia de que el cuerpo es una máquina, como nos han enseñado desde chicos o, inclusive hacer un uso adecuado del chi cuando estás caminando, trabajando, o realizando cualquier actividad pues, como ya te dije, todo es chi.  Más aún, nos abre a una consciencia ecológica pues, cuando comprendemos que, más allá de lo que denominamos individuo en términos prácticos, somos también todo lo que nos rodea, agua, oxígeno, sol o alimento y, como nada de eso producimos y por ende es del entorno que debemos tomarlo, no podemos menos que vernos como algo o alguien que no puede limitarse al contorno de la piel sino, a fronteras más lejanas de las que la mente ordinaria puede imaginar.





Si, si, bien pero..., estamos yendo un tanto lejos para mi ahora que todavía no me puse a practicar y tampoco se si podría - interrumpe jugueteando con sus dedos entrelazados y suma - aunque lo que me relatas me entusiasma de modo que... ¡solo queda que vengas a practicar!, - exclamo encimándome sobre sus palabras no, sin cierta pasión y alegría.
Alegría que se le cuela y se deja ver en una leve sonrisa al tiempo que mueve su cabeza buscando donde poner todo ese no se qué que le recorre el alma y es que, aunque entusiasme el poder acceder a un medio que nos puede proporcionar tanto bienestar, y lo se por tantos años de dar clases, no deja de generar, como a mi amigo ahora, cierta comezón tener que vérnosla con este cuerpo y esta vida tan segura y comprendida que parece y que sin embargo tanto más tiene para regalarnos como ser, gratitud, paciencia, respeto, confianza, amor. Virtudes que esperamos hallar por diferentes sitios y rumbos hasta que nos damos cuenta, clase a clase que, lo más grato de vivir está aquí mismo, entre estos músculos, huesos, emociones y neuronas

El hombre se despide sin asegurar nada pero, siento que algo en él quedo dando vueltas y quizás, un buen día, lo vea llegar a la clase para poder hacer lo único que se precisa para poder saber qué es chi kung es decir, practicarlo.

Publicado por Claudio

lunes, 11 de junio de 2018

La necesidad de vencer - Chuang Tzu





"Cuando un arquero dispara por que sí,
está en posesión de toda su habilidad.
Si está disparando por ganar una hebilla de bronce,
ya está nervioso.
Si el premio es de oro,
se ciega
o ve dos blancos...
¡Ha perdido la cabeza!

Su habilidad no ha variado; Pero el premio lo divide. Está preocupado.
Piensa más en vencer
que en disparar...
Y la necesidad de ganar
le quita poder.

Chuang Tzu - Filosofo y Maestro que vivió al rededor del siglo IV A.C  en China.

Comentario: En una sociedad altamente especializada en la competitividad a raíz de creer firmemente en la fuerza del más apto como única posibilidad de acceder a la "felicidad", se vuelve comprensible la dificultad de practicar un hacer sin hacer o wu wei es decir, sólo enfocarse en la acción sin deseo de logro personal y observar cómo se va evolucionando sin sobre cargas, producto de deseos interminables de "ser cada vez mejores" sino, de simplemente SER, volviéndonos UNO con el pensamiento surgido de una mente clara, al igual que con la palabra y su acción consecuente.
Shodo Rios

sábado, 26 de mayo de 2018

Toda creencia nace de una ilusión

"Tener ilusiones significa ser inestable.
Tener ilusiones significa estar dominado por la situación"
Kodo Sawaki, Maestro Zen

Todos hemos escuchado alguna vez decir: "en algo hay que creer" pero, siento que tal vez, no muchos hayan reparado en esta frase para observarla más de cerca y descubrir sus implicaciones.
Que en algo haya que creer suena poco menos que a un tipo de normativa impuesta y aceptada como quien agacha la cabeza y obedece sin más a lo que tal vez poco o nada se comprenda en su justa medida y es que, la necesidad de creer nace de un lugar oscuro de nuestra psiquis que solo en ocasiones se deja ver a plena luz de la realidad y es, por un lado, el miedo a morir y por otro, la falta de comprensión de que la vida es sólo incertidumbre y probabilidades.





Quedar de cara a la imposibilidad de prevenir lo que  fuese a suceder es casi como sentir el vértigo de estar al borde de un precipicio como única salida y saber que por mucho que nos resistamos, sólo queda saltar pero, como el miedo no es sonso, para evitar el supuesto dolor de lo impredecible, trae a nuestro rescate la creencia. La creencia de que algo o alguien nos sostendrá y hará menos traumática la caída o, probablemente nos la evite cuando el reloj toque la campana a la hora exacta y nos saque de este round antes de que nos cuenten hasta diez.
En consecuencia, la creencia se instala a los fines de que cualquier deseo de ser felices y evitar el sufrimiento ocurra y sobre todo, sea duradero. De ahí emergen todo tipo de elucubraciones como por ejemplo, "de esto nunca voy a enfermar" o "de éste trabajo nunca me van a echar", "si gano tanto dinero seré feliz" Como también; "mis hijos me cuidaran cuando llegue a viejo" o, "Dios me protege para que nada me falte o dañe"
Frases agarradas con una fuerte convicción, propia de la parálisis que el miedo genera, aunque sostenidas por un débil hilo que más tarde o no, derrumbara el castillo de naipes cuando la realidad, siempre implacable, deje al descubierto la desilución y entonces se oiga: "nunca pensé que esto me fuera a pasar a mi, ¿qué hice para merecer éste castigo? o, "yo, que siempre creí que..." con lo cual, el miedo usara ahora el escape hacia toda justificación posible a los fines de seguir negando las raíces ancestrales que causan tanto la ilusión como su contrapartida. Después de todo, no existe ninguna moneda que cuente con una sola cara.

Detengámonos y apreciemos cómo la ilusión hace de la creencia el sostén de todo o mucho de lo habitualmente creado por nuestra condición humana.
El miedo mencionado impulsa a cambiarlo por la creencia de que si ciertos factores conspiran para obtener algún tipo de "felicidad estable y segura", nada malo nos pasara jamás con la esperanza de que en un futuro todo lucirá según lo planeado y en consecuencia, comenzamos a buscar "garantías" con las que poder erigir nuestro castillo de fantasías con todo aquello que la ilusión, como materia prima central posee que es, aceptar o rechazar únicamente todas aquellas ideas a cerca de nosotros y el mundo que, nos asegure mantener el orden institucionalizado por dicha creencia, a los efectos de que nada se corrompa y, mientras las cosas se mantengan más o menos en un cierto "control", control que creemos poseer inalterablemente entonces si, nos sentaremos a respirar tranquilos porque de nada habrá que preocuparse porque nada nos quitara el aliento...

Si la ilusión es la cal, la arena y el cemento que recubren las paredes de la ficción creada sobre la realidad, los ladrillos, colocados a nuestro al rededor hasta quedar cercados por la ensoñación, son todo aquello que encaje con lo que imperiosamente precisamos creer siendo esta actitud siempre parcial y discriminatoria puesto que sólo dejamos pasar lo que vibre en la misma frecuencia energética mental y emocional impidiendo que se conozca de forma objetiva lo que constituye la película completa de la realidad pues, "creemos" que, con una o dos fotografías que retraten tan solo lo que nos conviene, sentiremos que será suficiente para mantener la ilusión intacta hacia el fin deseado. En pocas palabras, las cosas a nuestro modo y no, como son.

Me parece necesario detenerme un instante para dejar en claro dos o tres aspectos para luego proseguir y llegar a una conclusión, no como verdad última sino, como invitación a practicar el modo correcto de atender la realidad respecto de la ilusión.
Todos deseamos ser felices y evitar el sufrimiento, como mencione párrafos antes, por lo que no se halla allí el conflicto sino, en la dificultad de no poder ver, comprender y aceptar el ver las cosas como son las que, por mucho que nos pese o duela, son así y así hay que aprender a apreciarlas para luego saber cómo atenderlas sabiamente.
En segundo lugar lo que quiero señalar es, no confundir creer con confiar debido a que, para creer alcanza con la palabra o el pensamiento pero, para confiar, es necesario poner el cuerpo y comprobar, trabajo mediante, aquello en lo que se deposita dicha confianza ejemplo: "te amare por siempre" bien, una vez convencidos de esa creencia, nos apoltronamos para ver netflix y engordar sin remordimientos porque total, con la creencia "alcanza". Pues no, la confianza sólo se activa cuando, asumido el compromiso nos ponemos a construir esa relación amorosa cotidianamente.
Es por eso que, la confianza se vuelve indispensable a la hora de aprender la forma correcta de abordar las ilusiones o esperanzas sujetas a la negación de la realidad.
Por último, comprendamos que la capacidad de desear es propia de la naturaleza humana sino, como explicaríamos el mundo en el que vivimos; por lo tanto, no es el deseo per se la base de las insatisfacciones o sufrimientos sino, toda acción desmedida proclive a empujar el deseo para que la vida sólo nos sonría siempre.





Llegado hasta aquí imagino que se preguntarán qué hacemos entonces con las ilusiones sin son ellas la causa de vivir penando o padeciendo, y contesto, verlas como lo que son, ilusiones y nada más.
No querer hacer con ellas otra cosa que verlas al desnudo y sin agregados, como tampoco buscar quitarlas, ni evitarlas, solo verlas al descubierto y en su contexto justo será suficiente para que, una vez reveladas no puedan influir negativamente en nuestra humanidad ni en la de las demás formas de vida.
Se me ocurre ejemplificar esto último con algo en lo que seguramente coincidiremos y es, lo que sentimos cuando vemos una película. ¿Qué sucede cuando frente a una pantalla nos vemos de pronto asaltados por alguna emoción? ¿A qué obedece esa respuesta si lo que estamos viendo no es real? Simple, porque lo creemos y con ello alcanza para que el cerebro, basado en esa creencia, responda neurológicamente brindando respuestas emocionales producto de sentir en todo el cuerpo que la película que se nos proyecta es real y sucede justo aquí y ahora.
Por supuesto, al tratarse de una filmación que vemos en complicidad con los protagonistas, donde juntos establecemos que por el lapso de dos horas " nos dejaremos engañar" por simple diversión, no sucederá gran cosa, excepto que alguna escena provoque un infarto, por lo que de nada tendremos que preocuparnos más que por el hecho de vivir los efectos propios de un momento de simple ilusión por puro disfrute o diversión..

Como la vida no es una película a pesar que respondemos a ella bajo el influjo seductor de las ilusiones como si lo fuera, los resultados de vivir aislados en nuestro propio y cómodo mundo de quimera permanente, si no deriva en locura al menos, nos augurara un viaje directo a la desilusión, la sorpresa o la defraudación debido a que como en el cine, hemos firmado con ella un pacto de ingenuidad o perversión que no podrá ofrecernos más que el sacudón necesario para que de una buena vez abramos los ojos y el corazón a lo que es y así, aceptemos que no hay otro camino posible hacia una evolución humana y espiritual sostenida, que no sea a base de transformaciones e interdependencia, incertidumbres y la única certeza de la muerte.. De sucesos que se concretan  dependiendo de causas y condiciones y que cuando dichas causas y condiciones se modifican, también lo hace lo manifestado.
Antes que alguien lo señale como un error de comprensión digo: las ilusiones también están sometidas a causas y condiciones pero, a diferencia de lo que es real, nos mantienen en un estado de adormecimiento producto de dedicar más tiempo, espacio y energía al futuro que no existe o al pasado que ya dejo de existir que a lo que ahora tenemos frente a nuestras narices.





Antes o después de cualquier acontecimiento concreto, habremos de saber distinguir entre el paisaje y el espejismo o quedaremos sumidos en una serie eterna de mentiras y ambiciones tan absurdas como que existe "el secreto de atracción" con el cual tendremos asegurado nuestro "bien merecido porvenir" solo porque lo decretamos.
En consecuencia, es necesario detenernos, hacer silencio y saber la forma justa de aplicar la atención plena sobre lo que se manifiesta en acciones, palabras o pensamientos evitando adjetivaciones o críticas que distorsionen lo que ES de lo que "queremos que sea"
Para practicar esa atención plena, es menester aprender a aquietar el cuerpo y regular con calma la respiración en el acto de sentar en  zazen para que en esa postura podamos percibir lo que en ese exacto momento acontece en la mente en forma de imágenes, pensamientos o palabras, de modo de ir reconociendo lo real de lo que no lo es, es decir, los pensamientos sujetos al pasado o proyectados al futuro artífices centrales en la construcción de toda ilusión producto de alimentarlos y naturalizarlos como hábitos adquiridos pero cerrados a una perspectiva amplia y completa sobre lo real.
Atrevernos a ver un hecho desde más de un punto de vista es posible cuando, producto de la práctica asidua de zazen, vamos descartando de esos hábitos aprehendidos, todos los que nublan una correcta comprensión de lo que llamamos la realidad y, como antes mencionaba, no se trata de pelearnos con las ilusiones  o negar todo acceso sino, diferenciarlas a partir de atender mucho más asertivamente el camino y los pasos que vamos dando hacia nuestro objetivo que vivir pendientes de alcanzarlo.

En conclusión, los miedos no atravesados ni bien comprendidos, generan el instinto de huida o de estancamiento donde la necesidad de creer se activa en busca de algo o alguien que tenga la capacidad de otorgarnos la felicidad anhelada lease, dar el poder a otro u otros e ingenuamente aguardar a que lo prometido se cumpla, para lo cual, entenderemos necesario sumar ideas, materiales y acciones a tal fin sin poder notar cómo vamos cercenando toda verdadera libertad que no es otra que la capacidad de saber responder a lo que sucede y a sus posibles resultados.
El camino al despertar es solitario pero, se hace en compañia de todo lo demás.





Creer es crear y todo lo creado en base a ilusiones o esperanzas vanas, nos esclaviza producto del aferramiento, el apego y la ignorancia.

Ser, es saber. El saber libera  y este saber se logra sumergiendo el cuerpo y alma en lo que sucede, agradable o no.

Shodo Rios

martes, 22 de mayo de 2018

Zazen, la única puerta



Entrada del templo Eiheiji


"A ningún visitante, ni siquiera a los monjes, se les permite atravesar esta puerta a menos que entren a Eiheiji para practicar o retirarse una vez que hayan completado su entrenamiento"

El texto remite a lo que señala la puerta de ingreso al Templo Eiheiji ubicado en la prefectura de Fukui,a 300 km de Tokyo y frente al mar de Japón fundado en el año 1244 por el Maestro Eihei Dogen quien a su vez, fundo la escuela de budismo Soto zen.

Parafraseando, bien podría decirse a quienes no hemos estado allí y sin embargo practicamos diligentemente las enseñanzas de buda que, "zazen, es la puerta que se atraviesa para practicar o retirarse"
La puerta a la que se ingresa para practicar sin deseo de provecho personal incluido, el deseo de despertar.
Practicar entrando por zazen, diría el maestro Dogen, es la autentica puerta al Dharma de Buda entonces, y si bien en un sentido práctico uno podría decidir no continuar y volver a cruzar la puerta de la práctica de zazen para no regresar, en verdad, no hay modo de salir de zazen porque todos ya somos budas y más tarde o no, volveremos a adoptar la postura perfecta de la más elevada naturaleza humana que es zazen sin la cual, no habrá modo de confirmar ese estado búdico más allá de toda discriminación o diferencias.





En suma, al igual que caen las hojas en este otoño sin apegarse al árbol que las sostuvo y alimento,
no dudes en sentarte con las piernas cruzadas y la columna recta, en la presencia de la existencia plena en este preciso y precioso instante para el bien de todos los seres, porque no hay otro momento más que este y está aquí, en medio de las aguas barrosas y mansas donde el loto emerge.

Shodo Rios

Eihei Dogen (1200 -- 1253) Japón




".


sábado, 12 de mayo de 2018

Compasión: Conferencia sobre la compasión desde la práctica Budista





Compasión, un amor inconmensurable al que se llega tras soltar todo deseo de provecho personal y se realiza la unión con lo que sucede porque se caen las expectativas de temor o esperanza.

Si el trabajo de despertar es para uno mismo, se tendrán dificultades pero, si la práctica de zazen y el despertar es para el bien de todos los seres sensibles entonces, se tendrá tarea que realizar y esa tarea es, soltar todo apego y aferramiento por lo tanto, la compasión no es un sentimiento que se practica sino, un sentimiento que surge como el aroma de una flor cuando se abre.

CHARLA ABIERTA  a cargo de Claudio Daniel Rios (SHODO), practicante de Budismo zen, para todo público el VIERNES  18 de MAYO a las 19Hs en nuestro Dojo zen "Cerezos en Primavera" ubicado en la calle CHACO 567 Lanús Oeste Pcia de Bs As Argentina

Se solicita confirmar asistencia por cupos limitados al correo claudiodanielrs62@gmail.com


Arancel $ 300.-

Gracias por difundir esta información

Claudio Daniel Rios

jueves, 3 de mayo de 2018

Maestro, gracias.






"Deberías prestar atención  al echo de que inclusive el Buda Sakyammuni tuvo que practica zazen por seis años. Se dice también que Bodhidharma practicó zazen en el templo ShaolÍn durante nueve años para poder llegar a transmitir el espíritu de Buda. Puesto que estos antiguos sabios fueron tan diligentes, ¿cómo pueden los practicantes de hoy dispensarse de la práctica de zazen? Deberías tratar de dejar de perseguir palabras y aprender a retirarte y reflexionar sobre tí mismo".
Estas palabras, incluidas en el texto Fukanzazengi, fueron escritas por el maestro Eihei Dogen, fundador de la escuela soto zen, en el año 1227 de nuestra era en japón y que hoy retomo a los fines de actualizarlas pues, las siento como si en realidad hubiesen sido escritas ayer mismo.

Sucede que vivimos bajo una cultura muy alejada de aquella que siempre a sabido cultivar y comprender la injerencia relevante que existe entre un maestro y sus discípulos o alumnos aunque, al mismo tiempo y como el texto lo verifica, en la misma cuna donde se fundaron estos principios, no faltaban las dificultades propias de quienes lejos estaban de comprender dicha relación con lo cual, daré por descartado estos factores como impedimentos para establecer lazos entre Maestro y aprendiz.

Un maestro usa la palabra justa, el silencio correcto y la acción necesaria basado en sus largos años de experiencia lo cual le permite ver objetivamente al alumno y así indicarle asertivamente lo que en cada caso fuese necesario.
El alumno por su parte, ira transitando el aprendizaje de error en error, de observación en observación en una mezcla de confusión y claridad hasta ir perdiendo gradualmente toda idea de sí mismo; esas mismas ideas con las que un buen día llegamos a la práctica y que como un espejo, nos va mostrando el "yo" y el no yo es decir, el que somos del que creíamos ser. En ese momento el discípulo tras aprender a caminar al lado de su maestro a sabiendas, dolores o frustraciones mediante que, de todos modos hay que andar solo y sin bastones, ira aprendiendo a tejer la trama correcta que no es otra más que dar lo recibido recordando que no se ha llegado a ningún lugar, solo se ha atravesado una puerta más de muchas, muchas más que se continuarán cruzando pero, sin la necesidad del sobre esfuerzo o el apego a los espacios o situaciones que se van dejando atrás ¿por qué? porque la barca en la que se traslada será la confianza y la fe y tendrá por timón la compasión, el único sentimiento que nace en uno cuando todo deseo de logro o provecho propio declino. Donde toda diferenciación queda sujeta únicamente a lo cotidiano y práctico que permite reconocer el veneno del remedio pero que en términos espirituales, no mira otra cosa que la comprensión del vacío, la impermanencia y la interdependencia como la propia naturaleza de todo ser vivo razón por la cual, es posible ver a todo ser sensible como una extensión de si mismo.





Alguien preguntara quizás, ¿cómo se vuelve uno aprendiz o discípulo? Aprendiendo a reconocerse como un ser ganado por el consumismo. ¿consumismo? Si, consumidores de culpas, justificaciones, odios, objetos, placeres constantes, apegos, relaciones dependientes y todo aquello que sustente la personalidad o el "yo" que elaboramos pieza por pieza, respiración a respiración y que de tanto crecer bajo esa creencia, se vuelve materialmente sólido y tenaz que hasta nos parece verdadero e interminable. De todos modos y cuando luego de tanto escaparnos de nosotros mismos a pura distracción u ocultamiento, nos topamos con que el asunto se reducía a sólo detenemos y sentarnos, aquietando el cuerpo y la respiración dispuestos a observarnos para descubrir que ese "yo" tan aparentemente impenetrable es tan siquiera un fantasma, un niño herido, un ser ´íntegro cubierto de fango que necesitaba limpiarse de toda ilusión y que, cuando en medio de la tormenta alza la mirada recién allí ve por primera vez al maestro tendiéndole una mano para que se ponga de pie y ande bajo la tutela de su propia responsabilidad  en el metro cuadrado que su cuerpo ocupa durante zazen sentado o de pie y se eleve sin perder nunca la consciencia de que no existe si no como expresión cabal de un universo completo y vacío también.





Y me digo entonces, ¿ cómo no llegar temprano a la práctica cuando es él quien lo hace primero? ¿cómo hacerme el distraído al ver a mi maestro de rodillas y con un trapo en las manos para limpiar el suelo y no acompañarlo? ¿cómo, al observarlo con su kesa o su samu-e, no vestir la ropa apropiada y el rakusu para compartir la práctica juntos? ¿Cómo no callar cuando dice tanto su silencio y, cómo no escuchar sin apropiarme de nada cuando sus palabras sacuden el alma como una invitación para adentrarme en ella y continuar aprendiendo? ¿Cómo no decirle gracias sin abrir la boca mientras junto mis manos en ruego frente a mi nariz y me inclino luego, si después de todo es a la vida pulsando en el cuerpo de ese hombre como en el mío, a quien le ofrezco este sampai por enseñarme a vivir a pura sinceridad y respeto?

El maestro aparece cuando el alumno está entregado a aprender y juntos colaboran en actualizar a todos los Maestros que lo antecedieron sin los cuales, no sería posible aprender, disfrutar, comprender, aceptar, servir y soltar.

Nota: El Maestro, es todo aquel ser sensible en el que puedas animarte a ver tu propio reflejo.

Gassho Shodo Rios

Kesa: Abito del monje Budista
Rakusu: Pequeño kesa utilizado por monjes y laicos
Samu-e: Ropa de trabajo
Sampai: Posternación que se realiza a modo de veneración y respeto.

martes, 1 de mayo de 2018

Chi Kung en Lanús Oeste

Senderos del Ki es un espacio donde realizamos clases de CHI KUNG y estamos en la ciudad de Lanús Oeste Pcia de Bs As

Podés visitar el sitio web senderosdelki.com.ar para ver lugares, días y horarios de práctica.
Profesor Claudio Daniel Rios









Publicado por Claudio

domingo, 22 de abril de 2018

La degradación del lenguaje: una pauta más de la sociedad adolescente que se construye desde la política, los medios y las redes sociales.





“Porfi”, “Okis”, “info”, “Oli” son solo algunas de las muchas palabras mutiladas que se escriben u oyen a diario las cuales surgen a su vez, de una mentalidad también mutilada de pensamiento crítico, reflexivo o carente de razonamientos profundos.
No es necesariamente negativo que los así llamados adultos quieran ocuparse de que la vejez no los aborde de manera abrupta pero, la carrera absurda e inevitable por evitarla, no hace más que acortar el destino del que con tanto pánico se intenta escapar.

Al respecto, Marcel Danesi, profesor de antropología y autor del libro “Forever Young”, describe este síndrome colectivo: “la adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura, unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea. La opinión pública tiende a considerar la inmadurez deseable, incluso normal para un adulto. Como resultado, cunde una sensación de inutilidad, de profunda distorsión: quienes toman las decisiones cruciales suelen ser individuos con valores adolescentes. Va desapareciendo la cultura del pensamiento, de la reflexión, del entendimiento y es sustituida por el impulso, la búsqueda de la satisfacción instantánea, (la compra compulsiva y el divertimento a toda costa) La infantilización se impone”.

Lo que parecen expresiones inocentes y hasta divertidas, como las que señale párrafos arriba, no son más que carteles luminosos que advierten de cómo el ser humano va siendo el propio autor de su acción infantil al no considerar que dichas palabras disminuidas no solo gramaticalmente sino, emocional y psicológicamente, lo van posicionando muy lejos de una vida basada en la capacidad de asumir compromisos, responsabilidades y la toma de decisiones nacidas ya no de la mera reacción sino, de un discernimiento y percepción profunda de la realidad con lo cual, la realidad pasa a ser vivida más como una película de terror habitada por zombies o ciudadanos bajo sospecha de criminalidad o delito que lo que es o sea, una paleta de hechos y acontecimientos de múltiple diversidad de acciones y vidas como consecuencia de nuestras acciones sean estas, conscientes o no.
Es sumamente importante recordar que cuanto menos vocabulario se posee y a su vez éste se destruye o simplifica al ritmo acelerado en el que se vive volviéndolo en meros ruidos honomatopéyicos, igualmente proporcional es el deterioro neurológico con sus consecuentes derivaciones en una cognición  y juicio de valor pobre o incluso inexistente. Más aún, tengamos en cuenta que, no son sólo palabras las que expresamos al abrir la boca sino también, sentimientos los cuales, al reducirse drásticamente la palabra quedan igualmente rotos o bloqueados dando paso o lo que se denomina adicción es decir, imposibilidad de canalizar los que se siente por medios naturales.

Continúa diciendo Marcel Danesi: “El discurso político se simplifica, dogmatiza, se agota en sí mismo, se limita a meras consignas, sencillas estampas o slogan carentes de veracidad. Pierde la complejidad que correspondería a un electorado adulto. En concordancia con la visión adolescente del mundo, no se exige en los líderes políticos ideas, capacidad de elaboración, sino belleza, atractivo, tópicos, divertidas frases, y una imagen que conecte con un electorado envejecido en edad pero adolescente en mentalidad”.





Y lo medios audio visuales son los colaboracionistas más eficaces en agudizar esta condición adolescente que crece a pasos agigantados cuando incluso – agrega el antropólogo – “la prensa más seria promociona el cotilleo más obsceno, el chascarrillo, el escándalo, esas noticias que hacen las delicias del público con mentalidad adolescente. Resulta preocupante la fuerte deriva de la prensa hacia el puro entretenimiento, la mera diversión, en detrimento de la información y análisis rigurosos. La preponderancia de ubres y glúteos sobre la opinión razonada”.

Otro medio donde el “acné mental” no tiene parangón, lo constituyen las redes sociales donde el exibicionismo o, esa compulsión por mostrarlo todo para que en realidad no se vea lo que en verdad se siente por dentro, se ha constituido en una tribuna donde se pasa del amor incondicional a los animales (en muchos casos escapismo claro a no poder o saber cómo convivir con lo humano) a la protesta rápida y furiosa de noticias no siempre corroboradas pero que calzan como anillo al dedo para continuar reafirmándonos en nuestro bien apreciado egocentrismo temeroso como también, a contar minuto a minuto lo que se come o por donde se pasea buscando, como quién se ha perdido en las profundidades de un bosque, a que el otro, no menos perdido incluso, nos vea, nos reconozca, al mejor estilo de cuando siendo niños le pedíamos a nuestros padres que observaran nuestras destrezas sobre un tobogán o al patear una pelota.

En cuanto a mi modo de observación sobre éste ya casi endémico comportamiento adolescente digo, si no somos capaces más que de vivir protestando, pataleando o viendo quién luce más bello y ¿feliz?, en busca de un estado paternalista que nos resuelva la vida o de un idealizado deseo de éxito rápido y seguro basado en un individualismo feroz dentro de un perverso sistema capitalista que muestra la zanahoria sólo para que nadie más que ellos la alcancen, al tiempo que nuestras vidas van quedando deshilachadas por el camino en consecuencia, no quedara lugar para considerar adultamente nuestra decisiones cotidianas y sus muchos efectos inter e intra humanos a los fines de alcanzar un estadio adulto capaz de dar respuestas a nuestras propias exigencias o necesidades.

Una sociedad donde prevalece quién más grita, quien mayor escándalo protagoniza o mejores “amistades” influyentes posee no verá nunca otro horizonte que el fracaso y el sufrimiento porque aquí y en este mismo momento y cuerpo, la realidad palpita  a pura sangre pero no se la siente porque suena justo un celular que pide y ordena insaciablemente más y más a costa de vivir cada vez menos humana y espiritualmente.
Ninguna vida humana conocerá el sentido real de estar vivos si no comenzamos por vernos a nosotros mismo en cuerpo y alma a causa de cultivar la negación o la evasión y abocados, a costa de la propia vida y la del planeta, en alcanzar un horizonte que, como bien cantaba el nano Serrat,” cuanto más voy pa´ ya, más lejos queda y cuanto más deprisa voy, más lejos se va”
Y lo que se va, no es tan siquiera el horizonte sino, la vida misma debajo de un sinfín de chucherías, chusmerio y agresiones que convierten la mente y sus múltiples funciones neuronales  en un manojo de simples berrinches infantiles donde de seguro se muere de inanición, además de las células cerebrales, no será únicamente el cuerpo físico sino, el alma o el espíritu.

Que todo pasa es cierto pero, cómo pasa y qué queda, es nuestra responsabilidad, la única condición verdaderamente espiritual que se necesita practicar para dejar de berrear cual infantes y crecer.

Claudio Daniel Rios

miércoles, 18 de abril de 2018

Budismo y manejo de las emociones

Trabajar con emociones perturbadoras -Ven. Sangye Khadro





De acuerdo con el Budismo, la mejor manera de trabajar con las emociones perturbadoras es una especie de “camino medio” entre dos maneras no hábiles de tratarlas (como dos extremos):
1) Suprimir o negar nuestras emociones
2) Dejar que nuestras mentes sean controladas por nuestras emociones y actuar acordemente.
La forma Budista de manejar las emociones incluye:
1) Reconocer su existencia (por ejemplo, admitir que estamos con rabia cuando estamos con rabia). 
Evitar suprimirlas.
2) Trabajar con ellas en nuestra mente para bien sea disolverlas o transformar la mente en un estado más positivo (al hacer esto evitamos caer en ellas).
Al aplicar este “camino medio” podemos evitar causarnos daño a nosotros mismos y a los demás.
ALGUNAS FORMAS GENERALES DE TRATAR LAS EMOCIONES
1) Atención o autoconciencia
Cuando nos damos cuenta de la aparición de una emoción en nuestra mente (como es el caso de la ira), podremos controlarla y manejarla de una manera más efectiva.
A través de una práctica regular de meditación, nuestra mente puede estar más calmada y menos dispuesta a reaccionar con ira.
2) Recordar la naturaleza de la mente
La mente es clara, no es algo físico; una corriente de eventos mentales que surgen y se van.
Estos eventos mentales –pensamientos, emociones, etc.- son transitorios: aparecen y desaparecen, van y vienen; no son entidades fijas permanentes.
Puede ser útil pensar que ellos son como nubes en el cielo que vienen y se van; como sueños, como arco iris, o como ondas que emergen del mar y caen en él.
También puede ser útil aprender a desidentificarse de las emociones. Por ejemplo, en lugar de pensar “estoy con ira” pensar más bien “la ira está en mi mente”; esto le da menos poder a la emoción sobre nosotros y podemos manejarla de manera más objetiva.
3) No hacer juicios
Podremos notar que tendemos a que algunos pensamientos y emociones nos gusten y que otros nos disgusten. Esto conduce al apego / asimiento y a la aversión / rechazo. Cuando nuestra mente está atrapada en el apego y en la aversión ésta no está en paz.
En lugar de esto, es mejor cultivar un sentido de ecuanimidad: una conciencia amorosa, que no hace juicios y que acepta lo que sea que surja en la mente.

Emociones perturbadoras
Notas compiladas por Ven. Sangye Khadro 
Enseñanzas de la tradición Budista Tibetana.

Publicado por Claudio


sábado, 14 de abril de 2018

Hana Matsuri - Festival de las flores - 8 de Abril





El día del nacimiento del Buda Shakyamuni, se celebra el día 8 de abril (en mayo según e año lunar china). Nació hace 2500 años, (566 AC) hijo del rey Suddhodana y la reina Maya, en el jardín de Lumbini, situado en Kapilavastu, un pequeño reino en las estribaciones del Himalaya. Se le puso el nombre de Siddhartha, y más tarde, Buda Shakyamuni.

Durante mucho tiempo, se ha dicho que a su nacimiento, el Buda Shakyamuni dijo: "Cielo, Tierra y yo, somos una sola persona". En cada templo de Japón hay un pequeño pabellón decorado con flores que cubre una estatua del bebé Buda denominado TanjoButsu, apuntando con un dedo índice hacia el cielo y con el otro hacia la tierra. Esta estatua está bañada con té dulce o té de hortensias conocido en japón como "Amacha"y ésta es la forma en la que se observa el festival de las flores que coincide con la primavera y el florecimiento del cerezo el cual también se festeja en japón..




En la foto, celebración realizada el 14 de abril en Nanzenji junto al Sensei Senpo Oshiro y la Sangha

El té dulce es un elemento esencial del festival de las flores. De acuerdo a la leyenda, dos reyes dragones hicieron llover agua dulce fresca y tibia, para bañar al bebé Buda. Pero no sólo se bebe té dulce durante el festival de las flores, también existe la costumbre de moler tinta (sumi) con él, y escribir: "el 8 de abril es un día de buena fortuna y los insectos son expulsados". El trozo de papel en el que se ha escrito se hace colgar boca abajo y se cree que mantiene alejados a los insectos desagradables.

Fuente: SotoZen - Net

Publicado por Claudio

miércoles, 11 de abril de 2018

El ZEN - Venerable SENPO OSHIRO





Entrevista realizada hace 5 años con motivo de lo que fue el primer encuentro latinamericano de Budismo zen en Argentina

domingo, 1 de abril de 2018

Imagina que...





Imagina que sos dueño de una Ferrari roja, impecable y último modelo con la que podes viajar a alta velocidad y a donde quieras.
Imagina que posees una gran casa a orillas de un mar azul. De ventanas generosas abiertas al horizonte, al sol y a las noches de luna llena.
Imagina que Armani confecciona para vos un vestido o traje de absoluta exclusividad, tanto que, sería imposible hallar otro siquiera parecido.
Imagina que sostenés entre ambas manos un diamante de tal belleza y brillantes como hasta ahora no se a encontrado.

Bien, ¿sabías que ya posees todo eso? Claro, no literalmente pero, si, sos dueño de una mente pura e inconmensurable más veloz que la velocidad de la luz y con la cual podes construir lo que desees o, destruirlo todo, también.
Tenés un cuerpo, la primera casa que habitamos al nacer cuyas ventanas, los sentidos, pueden  elevarte hasta lo fantasioso e ilusorio o, ver y sentir a través de él, de la casa/cuerpo, la vida latiendo exactamente como ES.
Nadie en todo el planeta luce como vos ahora porque como vos, ahora y siempre, sos y serás auténticamente único e irreemplazable. A propósito, ¡qué elegante se te percibe! ¿Aún no lo notaste?
¿Y el diamante? El diamante es quien en verdad somos construido de tres facetas que lo contienen todo, compasión, ofrenda o desapego y sabiduría.

¿Y entonces? Entonces, queda que te atrevas a observar sin agregar o quitar nada de lo que percibas y lo dejes pasar todo, absolutamente todo; algo así como cuando viajamos por la ruta a y el paisaje va quedando rezagado como si se tratase de una pintura y, alcances a comprender que ninguna joya es o será más extraordinariamente maravillosa como la vida misma y la existencia toda de la que somos parte, más allá de toda idea, concepto, creencia o ideología pues, lo que ES no puede diseñarse, construirse o confeccionarse menos aún explicarse porque todo ya ES. Sólo queda que lo descubras, que te descubras y navegues más allá de más allá hacia el satori o despertar que acontece justamente en el momento y lugar donde, sentado en zazen te encuentres, el Dojo de práctica, echado sobre el pasto o el mercado.

Shodo Rios.

jueves, 29 de marzo de 2018

Zazen en Lanús Oeste





Dojo Zen "Cerezos en Primavera"

Práctica de Zazen - Meditación Zen

LUNES y JUEVES  20: 15 Hs -

CHACO  567 Lanús Oeste - Pcia de Bs As Argentina

No se requiere Experiencia Previa - LLEGAR 10 MINUTOS ANTES
Asistir con ropa cómoda y oscura

20:15Hs zazen

Recitado del Sutra del Kesa

Kin Hin - Caminata de Meditación

Recitado del Sutra del Corazón

Të y minutos finales para preguntas sobre la práctica

21:30Hs CIERRE

SHODO RIOS

domingo, 25 de marzo de 2018

Budismo zen en Florianópolis. Un encuentro en imágenes

5º Encuentro latinoamericano de Budismo zen en Florianópolis, realizado del 14 al 18 de Marzo

Amanecer en Vila Fátima

Los Maestros y practicantes en la Universidad de Santa Catarina

Altar y sala donde se realizaron las ceremonias de apertura y cierre del encuentro

Práctica de Zazen

Kin Hin (Caminata de Meditación)

Camino hacia la laguna

Laguna ubicada detrás de Vila Fatima



Sala de conferencias donde los Maestros brindaron su saber y conocimiento sobre la práctica.



La Maestra Isshin Havens mostrando un obsequio que le fue dado a cada Maestro

Compartiendonos a través de los alimentos y el dialogo

Con mi hermana del Dharma y Maestra Adriana Etusho

Con el Maestro Senpo Oshiro y mis compañeros de práctica

Monica, Alejandra, Stella, Pablo y Claudia -Gassho Hermanos

Con mi compañero Pablo y el Maestro Daniel Terragno

Con las Maestras Isshin Havens  y Shogetsu Ávila - Gassho por brindarnos sus corazones

Foto final con los Maestros que llegaron desde sus lugares de residencia, Japón, Suiza, Italia, Estados Unidos, Chiile, México, Colombia, Perú y Argentina - Gassho a todos y a cada una de las personas involucradas en éste maravilloso encuentro.

A modo de cierre, les obsequio éste poema que escribí durante mi regreso en el avión:

Quién, entonces
se volvió murmullo de mar
caminando sobre pies descalzos

Quién, ahora,
canta el vuelo de un pájaro sin alas
cuando atraviesa el verdadero amanecer

Quién
cuando todos hayan marchado
y sin dejar huellas en el perfume de la práctica
continuará sentando
eternamente
¡ya!

Shodo Rios

Publicado por Claudio