miércoles, 18 de abril de 2018

Budismo y manejo de las emociones

Trabajar con emociones perturbadoras -Ven. Sangye Khadro





De acuerdo con el Budismo, la mejor manera de trabajar con las emociones perturbadoras es una especie de “camino medio” entre dos maneras no hábiles de tratarlas (como dos extremos):
1) Suprimir o negar nuestras emociones
2) Dejar que nuestras mentes sean controladas por nuestras emociones y actuar acordemente.
La forma Budista de manejar las emociones incluye:
1) Reconocer su existencia (por ejemplo, admitir que estamos con rabia cuando estamos con rabia). 
Evitar suprimirlas.
2) Trabajar con ellas en nuestra mente para bien sea disolverlas o transformar la mente en un estado más positivo (al hacer esto evitamos caer en ellas).
Al aplicar este “camino medio” podemos evitar causarnos daño a nosotros mismos y a los demás.
ALGUNAS FORMAS GENERALES DE TRATAR LAS EMOCIONES
1) Atención o autoconciencia
Cuando nos damos cuenta de la aparición de una emoción en nuestra mente (como es el caso de la ira), podremos controlarla y manejarla de una manera más efectiva.
A través de una práctica regular de meditación, nuestra mente puede estar más calmada y menos dispuesta a reaccionar con ira.
2) Recordar la naturaleza de la mente
La mente es clara, no es algo físico; una corriente de eventos mentales que surgen y se van.
Estos eventos mentales –pensamientos, emociones, etc.- son transitorios: aparecen y desaparecen, van y vienen; no son entidades fijas permanentes.
Puede ser útil pensar que ellos son como nubes en el cielo que vienen y se van; como sueños, como arco iris, o como ondas que emergen del mar y caen en él.
También puede ser útil aprender a desidentificarse de las emociones. Por ejemplo, en lugar de pensar “estoy con ira” pensar más bien “la ira está en mi mente”; esto le da menos poder a la emoción sobre nosotros y podemos manejarla de manera más objetiva.
3) No hacer juicios
Podremos notar que tendemos a que algunos pensamientos y emociones nos gusten y que otros nos disgusten. Esto conduce al apego / asimiento y a la aversión / rechazo. Cuando nuestra mente está atrapada en el apego y en la aversión ésta no está en paz.
En lugar de esto, es mejor cultivar un sentido de ecuanimidad: una conciencia amorosa, que no hace juicios y que acepta lo que sea que surja en la mente.

Emociones perturbadoras
Notas compiladas por Ven. Sangye Khadro 
Enseñanzas de la tradición Budista Tibetana.

Publicado por Claudio


sábado, 14 de abril de 2018

Hana Matsuri - Festival de las flores - 8 de Abril





El día del nacimiento del Buda Shakyamuni, se celebra el día 8 de abril (en mayo según e año lunar china). Nació hace 2500 años, (566 AC) hijo del rey Suddhodana y la reina Maya, en el jardín de Lumbini, situado en Kapilavastu, un pequeño reino en las estribaciones del Himalaya. Se le puso el nombre de Siddhartha, y más tarde, Buda Shakyamuni.

Durante mucho tiempo, se ha dicho que a su nacimiento, el Buda Shakyamuni dijo: "Cielo, Tierra y yo, somos una sola persona". En cada templo de Japón hay un pequeño pabellón decorado con flores que cubre una estatua del bebé Buda denominado TanjoButsu, apuntando con un dedo índice hacia el cielo y con el otro hacia la tierra. Esta estatua está bañada con té dulce o té de hortensias conocido en japón como "Amacha"y ésta es la forma en la que se observa el festival de las flores que coincide con la primavera y el florecimiento del cerezo el cual también se festeja en japón..




En la foto, celebración realizada el 14 de abril en Nanzenji junto al Sensei Senpo Oshiro y la Sangha

El té dulce es un elemento esencial del festival de las flores. De acuerdo a la leyenda, dos reyes dragones hicieron llover agua dulce fresca y tibia, para bañar al bebé Buda. Pero no sólo se bebe té dulce durante el festival de las flores, también existe la costumbre de moler tinta (sumi) con él, y escribir: "el 8 de abril es un día de buena fortuna y los insectos son expulsados". El trozo de papel en el que se ha escrito se hace colgar boca abajo y se cree que mantiene alejados a los insectos desagradables.

Fuente: SotoZen - Net

Publicado por Claudio

miércoles, 11 de abril de 2018

El ZEN - Venerable SENPO OSHIRO





Entrevista realizada hace 5 años con motivo de lo que fue el primer encuentro latinamericano de Budismo zen en Argentina

domingo, 1 de abril de 2018

Imagina que...





Imagina que sos dueño de una Ferrari roja, impecable y último modelo con la que podes viajar a alta velocidad y a donde quieras.
Imagina que posees una gran casa a orillas de un mar azul. De ventanas generosas abiertas al horizonte, al sol y a las noches de luna llena.
Imagina que Armani confecciona para vos un vestido o traje de absoluta exclusividad, tanto que, sería imposible hallar otro siquiera parecido.
Imagina que sostenés entre ambas manos un diamante de tal belleza y brillantes como hasta ahora no se a encontrado.

Bien, ¿sabías que ya posees todo eso? Claro, no literalmente pero, si, sos dueño de una mente pura e inconmensurable más veloz que la velocidad de la luz y con la cual podes construir lo que desees o, destruirlo todo, también.
Tenés un cuerpo, la primera casa que habitamos al nacer cuyas ventanas, los sentidos, pueden  elevarte hasta lo fantasioso e ilusorio o, ver y sentir a través de él, de la casa/cuerpo, la vida latiendo exactamente como ES.
Nadie en todo el planeta luce como vos ahora porque como vos, ahora y siempre, sos y serás auténticamente único e irreemplazable. A propósito, ¡qué elegante se te percibe! ¿Aún no lo notaste?
¿Y el diamante? El diamante es quien en verdad somos construido de tres facetas que lo contienen todo, compasión, ofrenda o desapego y sabiduría.

¿Y entonces? Entonces, queda que te atrevas a observar sin agregar o quitar nada de lo que percibas y lo dejes pasar todo, absolutamente todo; algo así como cuando viajamos por la ruta a y el paisaje va quedando rezagado como si se tratase de una pintura y, alcances a comprender que ninguna joya es o será más extraordinariamente maravillosa como la vida misma y la existencia toda de la que somos parte, más allá de toda idea, concepto, creencia o ideología pues, lo que ES no puede diseñarse, construirse o confeccionarse menos aún explicarse porque todo ya ES. Sólo queda que lo descubras, que te descubras y navegues más allá de más allá hacia el satori o despertar que acontece justamente en el momento y lugar donde, sentado en zazen te encuentres, el Dojo de práctica, echado sobre el pasto o el mercado.

Shodo Rios.

jueves, 29 de marzo de 2018

Zazen en Lanús Oeste





Dojo Zen "Cerezos en Primavera"

Práctica de Zazen - Meditación Zen

LUNES y JUEVES  20: 15 Hs -

CHACO  567 Lanús Oeste - Pcia de Bs As Argentina

No se requiere Experiencia Previa - LLEGAR 10 MINUTOS ANTES
Asistir con ropa cómoda y oscura

20:15Hs zazen

Recitado del Sutra del Kesa

Kin Hin - Caminata de Meditación

Recitado del Sutra del Corazón

Të y minutos finales para preguntas sobre la práctica

21:30Hs CIERRE

SHODO RIOS

domingo, 25 de marzo de 2018

Budismo zen en Florianópolis. Un encuentro en imágenes

5º Encuentro latinoamericano de Budismo zen en Florianópolis, realizado del 14 al 18 de Marzo

Amanecer en Vila Fátima

Los Maestros y practicantes en la Universidad de Santa Catarina

Altar y sala donde se realizaron las ceremonias de apertura y cierre del encuentro

Práctica de Zazen

Kin Hin (Caminata de Meditación)

Camino hacia la laguna

Laguna ubicada detrás de Vila Fatima



Sala de conferencias donde los Maestros brindaron su saber y conocimiento sobre la práctica.



La Maestra Isshin Havens mostrando un obsequio que le fue dado a cada Maestro

Compartiendonos a través de los alimentos y el dialogo

Con mi hermana del Dharma y Maestra Adriana Etusho

Con el Maestro Senpo Oshiro y mis compañeros de práctica

Monica, Alejandra, Stella, Pablo y Claudia -Gassho Hermanos

Con mi compañero Pablo y el Maestro Daniel Terragno

Con las Maestras Isshin Havens  y Shogetsu Ávila - Gassho por brindarnos sus corazones

Foto final con los Maestros que llegaron desde sus lugares de residencia, Japón, Suiza, Italia, Estados Unidos, Chiile, México, Colombia, Perú y Argentina - Gassho a todos y a cada una de las personas involucradas en éste maravilloso encuentro.

A modo de cierre, les obsequio éste poema que escribí durante mi regreso en el avión:

Quién, entonces
se volvió murmullo de mar
caminando sobre pies descalzos

Quién, ahora,
canta el vuelo de un pájaro sin alas
cuando atraviesa el verdadero amanecer

Quién
cuando todos hayan marchado
y sin dejar huellas en el perfume de la práctica
continuará sentando
eternamente
¡ya!

Shodo Rios

Publicado por Claudio

miércoles, 28 de febrero de 2018

Zazen, un viaje del futuro al pasado para comprender el ahora





Si parados frente a una pizarra nos pidiesen que escribiésemos el sentido en que el tiempo transcurre, seguramente escribiríamos de izquierda a derecha y de manera lineal: pasado, presente y futuro.

Si bien es cierto que por necesidades prácticas o de supervivencia los humanos hemos aprendido a modelar la vida en base a esa disposición lineal del tiempo, no es menos cierto que ello sólo se debe a un desarrollo neurológico a partir del cual el cerebro fue relacionando lo que llamamos tiempo, siempre subjetivo a la psiquis y emoción de quién lo percibe, debido a aprender a clasificar y a guardar lo seleccionado en la memoria (únicamente lo que le es útil a sus propósitos de preservar la vida) o, lo que llamamos tiempo pasado. Es decir, todo lo que hacemos, decimos o pensamos, son sólo hechos aprendidos en ese espacio de tiempo que se repite tantas veces como lo aprendido sea utilizado, siendo lo que denominamos futuro, tan sólo una proyección no siempre consciente de dicho pasado. En consecuencia, lo que entendemos como tiempo presente no es otra cosa que una construcción mental atrapada entre esos dos momentos (pasado - futuro), algo así como los eslabones perdidos de una cadena secuencial en la evolución de las especies que se rellena con supuestos o inferencias para darle una lógica al funcionamiento y desenvolvimiento de dichas especies (tiempo presente)

Ahora, cuando practicamos zazen a lo largo de los años de práctica, podemos ir comprobando cómo el tiempo en realidad, se va dirigiendo de adelante hacia atrás hasta dar con el presente o aquí y ahora, también explicado como, las cosas como son, de la siguiente manera.
Cuando llegamos a la práctica de zazen, lo normal es hacerlo por alguna motivación particular supongamos, necesidad de calmar la mente o el estres.
Esa motivación la voy a llamar tiempo futuro pues se trata de la meta que deseamos alcanzar.
Cuando ya aprendemos a incorporar la postura correcta de piernas cruzadas y columna recta y en silencio, donde la atención se lleva tanto a dicha postura como a la respiración, lo que poco a poco vamos comprobando es cómo los pensamientos se irán sucediendo uno detrás del otro; al observar el contenido de ellos, quedara claro que lo que traen son imágenes o palabras que ocurrieron en el pasado, aunque no siempre de manera exacta como las recordamos y, cómo dichas imágenes viajan como proyectiles a un futuro que es sólo un idea modificada de dicho pasado.
Es decir, llegamos a la práctica con la mente enfocada en el futuro, que lo que deseamos se cumpla, nos quedamos en el presente tranquilos y silenciosos observando lo que sucede en el cuerpo, la respiración y la mente, hasta que los pensamientos nos trasladan al pasado pero que, al dejarlos pasar volviendo la atención a la respiración, por ejemplo, desaparecen y con ellos el pasado y la posibilidad de llevarlos al futuro de modo que, el presente es lo único que queda pero que también se lo percibe fugaz porque lo creamos o no, el presente tampoco existe...

Veámoslo del siguiente modo. Supongamos el tiempo como una sucesión de puntos. Cuando hacemos zazen, el único punto que cuenta y a través del cual el resto se forman, (pasado y futuro) es el punto del aquí y ahora. Solo sentar y observar.
Pese a todo, cuando sentimos ese tiempo y espacio en el punto donde nos hayamos, al mismo instante comprobamos cómo va sucediendo y volatilizándose incansable y eternamente, del mismo modo que el río baja sin detenerse hacia el mar.
A medida que avanzamos en la práctica, vamos comprobando o, al menos tanteando, percibiendo que, lo que no existe, el tiempo y, lo que sí existe, los fenómenos, (objetos, situaciones, seres vivos etc) son lo mismo. Algo así como la mente y el cuerpo.que se perciben separadas o diferentes pero ¿Dónde está la mente?, en los fenómenos que ésta crea ¿y el cuerpo? (fenómenos) ¿cómo es en verdad el cuerpo,si a cada instante cambia, se transforma y un día o sea, AHORA, desaparece?

Cuando practicamos sin ánimo de atrapar o repeler nada, el aquí y ahora, se revela.

Claudio Daniel Rios

domingo, 28 de enero de 2018

Zazen, es una ofrenda





Cuando se nos transmite la práctica de zazen, lo primero que nos señalan es que se trata de una práctica para el bienestar de todos los seres sensibles.
Esto es, cuando hacemos zazen, no buscamos nuestro beneficio personal como sí es muy común de suceder en casi toda actividad física que se ejercite lo cual, en un primer momento tiene lógica ya que, es muy necesario que sepamos hacernos de un tiempo para colaborar con nuestra salud pero, en zazen, el acento está siempre colocado sobre la atención en ofrecer la práctica a los demás.

Por seres sensibles se entiende y se nos recuerda que se habla de todos los que en este momento están vivos, humanos, animales, plantas, árboles, montañas, agua, insectos...y también se ofrece la práctica a todos los que ya no están, padres, abuelos, ancestros... como a los que en un futuro vendrán y nos sucederán, hijos, nietos...

Si nos detenemos sobre éste punto vamos a descubrir algo más que lo evidente de mis palabras y eso es, que aplicando zazen bajo estos términos, aprendemos a considerar una de las leyes elementales a las que estamos sujetos y es, la ley de interrelación o interdependencia que tantas veces mencione pues, no nos sería posible hacer nada sin comprender su trascendencia y reafirmación al aplicarla a través de una disciplina que bien sabe que sin los antecesores, Budas, Maestros o Patriarcas nadie la hubiese conocido y enseñado como también, que sin agua, oxígeno y la presencia del otro a nuestro lado, por ejemplo, tampoco tendríamos acceso a ningún aspecto de la vida.

A modo de ejemplo, cuando vamos a la práctica se colocan en el suelo la totalidad de los zabutones (colchonetas) y sobre ellos los zafus (almohadones redondos) sobre los que nos sentamos aunque ese día se ocupen tan solo una parte de ellos. Esto es una manera de tener presentes a los que no están con lo cual, la práctica de ese día se realiza también por y para ellos.

Algo más. A la hora de servirse el Té u "Ocha", la tasa que se coloca frente a la imagen del Buda que se halla en el altar, es una ofrenda concreta hacia todos los seres sensibles del pasado, presente y futuro, y no un simple simbolismo.

Al ir incorporando este aspecto tan esencial a nuestra vida a partir de participar diaria y activamente en la práctica de zazen, también vamos notando cómo esa cualidad se va volviendo natural en el hacer cotidiano como cuando a la hora de comer no nos servimos más de lo que vamos a ingerir evitando desperdicios.
Este último ejemplo queda bien explícito cuando, durante un retiro de meditación o sesshin, se reparten los alimentos observando que nadie tome más de la cuenta para que a nadie le falte y todos, de ese modo aprendamos a compartir, compartiendonos.
Pregunto, ¿suponen que la mente de quién usa cinturón de seguridad para evitar multas es la misma que la de quién lo usa atento a evitar accidentes que pongan en riesgo su vida y la de los demás?

Es simple, si la mente está enfocada desde uno hacia los demás, estén presentes o no, a los fines de dañar lo mínimo posible cualquiera de esas existencias entonces, estaremos practicando un acto de compasión, generosidad y respeto hacia todas las diversas expresiones de la vida que somos y sin las cuales no estaríamos aquí
Pongo un ejemplo más y lamentablemente cruel por estos tiempos como es, el alto consumo de bienes materiales generando con ello mayor pobreza. basura y contaminación producto de mirar sólo los caprichos de nuestro siempre insaciable egoísmo.

Practicar zazen junto a otras personas y a un Maestro, es la única manera de alcanzar una comprensión correcta de lo que aquí describo pues, y aunque intelectualmente se llegue a entender las palabras estás, nunca acertarán en el centro justo del despertar humano y planetario si no es poniendo el cuerpo en la quietud y la respiración lenta y profunda que se realiza al sentarnos para sentirnos.

Claudio Daniel Rios

miércoles, 24 de enero de 2018

Un árbol...Zen





Si un día
al mirar un árbol ya no lo ves solo
como tu próximo mueble.

Si un día
al mirar un árbol
ya no lo ves sólo
como leña para el asado del domingo.

Si un día
al mirar un árbol
ya no lo ves sólo como un estorbo
para entrar tu auto al garage.

Si un día
al mirar un árbol
ya no lo ves enojado
por tener que barrer a diario
las hojas que caen en otoño.

Si un día
al mirar un árbol
ya no lo ves sólo con el pánico de que sus ramas pudiesen cortarte el cable y salgas corriendo a arrancarlas.

Si un día
al mirar un árbol
ya no lo veas solo
como un simple poste donde clavar un clavo que sostenga
tu bolsa de basura
ni un ocasional adorno navideño
sera porque ese día
ese irrepetible día
habrás aprendido a VER
frente a vos y en vos
a un ser inteligente
sabio y vivo, dando vida.

Y sólo puede VER en un árbol
esas virtudes
un ser humano inteligente
sabio
vivo
y dando vida

Gassho

Claudio Daniel Rios

viernes, 5 de enero de 2018

Las zapatillas de la infancia





¿Quién, en su actual condición de adulto, calzaría las zapatillas de cuando eramos niños? Entonces, ¿por qué nos empeñamos en sostener eso de, "soy así y no voy a cambiar"?
Comprender este asunto es de vital importancia para aprender a decidir cómo vivir nuestra vida, si como seres despiertos o automatizados en una permanente ilusión.

Del mismo modo que podemos entender que físicamente no habría manera de continuar usando aquel calzado de cuando eramos chicos, es preciso comprender que la transitoriedad es la ley natural de todo el universo como también de nuestra existencia humana, lo que resta entonces, es ponernos a trabajar para alcanzar dicha comprensión.

El mecanismo que nos lleva a creer y luego a crear la idea del "soy así", funciona de la siguiente manera:
Primero surge un pensamiento del que no tenemos registro consciente a partir del cual se genera una acción en consonancia con dicho pensamiento. Esta acción repetidas veces realizada a lo largo de la vida o de buena parte de ella, creara indefectiblemente una realidad específica que llamaremos, "normal".¿Qué es normal?, todo lo que hemos aprendido pero sin observarlo por nosotros mismos y que se fue adhiriendo a nuestra médula determinándola a tal punto que frases como la que señale más arriba se vuelvan "naturales" es decir, "somos así porque así nos lo enseñaron lo que a partir de allí, todo pasa a ser fácilmente justificado.
El proceso continúa a partir de que nuestro cerebro, centrado en repetir esos patrones, ya sea por utilidad o miedo, como si hiciésemos fotocopias de fotocopias, los instala en la memoria o disco rígido a partir del cual toda vez que nos miramos en un espejo, no entra duda alguna de que ese que allí se refleja somos "nosotros".
Un nosotros que perdura mientras dura el enamoramiento que creamos de esa imagen personalista porque, cuando las circunstancias cambian y comenzamos a no gustarnos más o muy poco, es cuando se cuela tanto el pasado al que recurrimos para invocar un rostro más bello, como el futuro al que corremos en busca de una "verdad mejor".
Estas situaciones, bien atendidas suelen ser, justamente, la rendija por la cual podemos aprender a percibir lo real de lo ilusorio lo que en muchos casos para que así suceda, será necesaria la colaboración de algún profesional o práctica que ayude a VER y COMPRENDER.
Dejando por un rato el sentido práctico que ese funcionamiento neurológico tiene, veamos ahora cómo podemos desembarazarnos de lo ilusorio o, al menos, aceptar que éste fue creado como si se tratase de una verdad incontrastable para acceder a una visión correcta de la realidad.

El asunto se aborda a partir de sentir la necesidad de conocer cómo somos en realidad y para ello habremos de buscae herramientas que nos enseñen a dirigir la atención donde hasta ahora rara vez fue que no es otra que hacia nosotros mismos pues, la cultura y la educación se han especializado sólo en enseñarnos a mirar para afuera con la paradoja de ni siquiera percatarse que si hay un afuera que mirar, es porque hay un adentro y sobre todo, un observador para verificar esos espacios los que tras años de práctica se confirmaran como uno solo.

En consecuencia y a medida que vamos aprendiendo técnicas de observación como sucede a través de la práctica diaria de zazen, vamos descubriendo lo siguiente.
A ese primer pensamiento que ahora aprendemos a observar sin juicio, le sigue un segundo pensamiento que es, "sé lo que acabo de pensar y ahora que lo veo funcionar y accionar puedo, de manera consciente, resolver su continuidad o no.
El tercer paso es, precisamente, hacer consciente todo ese proceso mental que nace con ese, no siempre buscado primer pensamiento, para tomar las riendas o la responsabilidad del caso y ver de orientar toda esa tarea a fines correctos para uno y lo que nos rodea, a lo que debemos sumar las diferentes consecuencias que resultaran de toda decisión tomada en acción, palabra o pensamiento..





Por lo tanto, si aprendemos a conocer que no se trata de esforzarnos en abandonar los pensamientos o poner la mente en blanco lo que, en sí mismo sería otro pensamiento, sino, a conocer que si no les damos espacio no crearan ninguna realidad posible porque en sí mismos no tienen esencia propia o cuerpo palpable, en consecuencia, verificar la transitoriedad y cómo los pies van aumentando su tamaño hasta que se vuelve necesario cambiar el cazado o sea, la forma correcta de apreciar la realidad, la vida recuperara su condición natural de "no hay yo" del que podamos asirnos para no caernos nunca y no desaparecer pues, en realidad, no hay alguien en quién podamos confiarnos la eternidad más que a la propia eternidad que siempre e invariablemente estará escapándose de nuestras manos y nosotros, ese que decimos ser, también con ella.

Esto no significa que no existamos, lo que no existe es la idea que creamos a cerca de nosotros mismos la cual a su vez, crea, de creación, la interpretación del mundo que nos rodea es decir, aquello que crea de mi mismo se reflejara en el afuera y lo que creeré estar viendo no será la realidad en sí misma como si, lo que "pienso" que esa realidad es.
Por consiguiente, si de corazón queremos aprender a ver LO QUE ES COMO ES, será necesario que dejemos en el camino las zapatillas de la infancia o de lo contrario, no sólo nos dolerán los pies sin siquiera notar lo que aprieta sino que, también percibiremos la vida casi exclusivamente desde esa incomodidad o sufrimiento permanenciendo en una condición adolescente aunque cronológicamente tengamos muchos años.

Claudio Daniel Rios