viernes, 18 de agosto de 2017

Versos de la muerte - Poema



El origen y el final
ni uno ni otro son verdad
¡Predicarlo a vosotros mismos!
Es como perderse dentro de los pensamientos
Como lo que para el pelo
en sueños.

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Cincuenta y cuatro años
siguiendo el camino de los cielos
Ahora por encima
sobrevolando

Haciendo añicos cada barrera
¡Asombroso!
desatar todas las ataduras
Y todavía vivo
Hundirse en el amarillo de la primavera

Maestro Budista Eihei Dogen (1200 - 1253) japón

Comentario: El Maestro Dogen, fundador de la escuela Soto Zen en Japón, la cual perdura hasta nuestros días y a la que pertenezco luego de haber tomado preceptos en el año 2011 de manos de quien fuera mi maestro Ricardo Dokyu, no buscaba en sus poemas crear un relato meramente estético o literario sino, señalar el camino del despertar según su propia experiencia y práctica.
Elegí estos poemas porque por una parte señalan precisamente el final de su vida, murió a los cincuenta y cuatro años pero también, el comienzo o la continuidad de una práctica de vida que llega hasta nuestros días y que toda vez que sentamos en zazen, refrescamos y revitalizamos junto a quienes comparten con nosotros dicha práctica y en beneficio de todos los seres sintientes del universo.

Claudio Daniel Rios

miércoles, 2 de agosto de 2017

Zazen: Postura de despertar!

"La práctica de zazen es el secreto del zen. El zazen practicado cotidianamente es eficaz para la apertura de la consciencia y para el desarrollo de la intuición. Zazen no solo desprende una gran energía sino que además es una postura de despertar. Durante su práctica no hay que querer alcanzar nada, sea lo que sea. Es solamente concentración en la postura, en la respiración y la actitud del espíritu, sin objeto"





Taisen Deshimaru: Monje Budista. (1914 - 1982)

Comentario: Por meditación se denomina a casi cualquier cosa que en realidad no lo es. No es meditación cuando el practicante tiene que ser guiado. Cuando se estimula la visualización de paisajes, formas o colores que produzcan algún tipo de relajación. Tampoco es meditación poner la atención en una vela o en sonidos repetidas veces recitados. Menos aún, buscar poner la mente en blanco.
Entonces, ¿qué es meditación? Es zazen, za (sentarse) zen (meditación). Zazen es la correcta forma de practicar la atención hacia lo único que debemos abordar para conocer, comprender y aceptar que somos NOSOTROS MISMOS. Todo lo demás si no incluye este punto central, se vuelve evasión o adormecimiento pasajero.

Es comprensible y aceptable buscar herramientas que ayuden a bajar los niveles de estrés pero, si no se atienden las causas, estaremos tan siquiera practicando técnicas para resolver los síntomas sin modificar en absoluto lo que provoca dicho estrés, insatisfacción o sufrimiento.
Observemos que rara vez quién necesita mejorar su calidad de vida se pregunta: ¿cómo llegue hasta acá? En lugar de eso lo que se pregunta es: ¿qué puedo hacer para mejorar? y la mirada acaba llevándose hacia afuera a la espera de que algo o alguien lo saque rápidamente del problema por no comprender que las causas se encuentran en l funcionamiento no siempre consciente de nuestra mente y de ahí sus muchas consecuencias dañinas o incorrectas, De tal modo que es preciso considerar que si no se indaga la mente, no habrá modo de alcanzar una comprensión clara sobre nosotros mismos y nuestra realidad cotidiana.
Por eso se menciona que zazen es sin meta u objetivo. Se practica para observarnos o, como dice el Maestro Dokusho Villalba: "Nos sentamos para sentirnos".

Claudio daniel Rios

martes, 25 de julio de 2017

Gratitud





A cerca del agradecimiento alguien dijo: "El agradecimiento es la certeza de reconocernos ni independientes ni autosuficientes, sino como parte de una comunidad extraordinaria de seres y sucesos y la celebración de estas conexiones de apoyo mutuo".

La gratitud cuando nace de pleno corazón, nos recuerda que somos porque el otro también es y no porque el otro me da algo que obligatoriamente debo retribuir; en cuyo caso, solo estaríamos frente a una negociación y no a un acto de generosidad desprendido de segundas intenciones.

Recuerdo que hace muchos años, cuando realizaba mis funciones en casa de personas que requerían de mi servicio como masoterapéuta, una señora a la que visitaba una vez por semana, una tarde de tantas me dijo: ¿por qué sos vos quien me agradece cuando la verdad soy yo la agradecida por los beneficios de tu trabajo? a lo que respondí: porque usted me ayuda a redimirme y a crecer como persona y como profesional toda vez que acudo a su encuentro.

Si algo me han transmitido el Budismo como la práctica de zazen es el aprender a observar con qué intención se hace, se dice y se piensa de modo de poder darme cuenta cuando hay un hacer por el hacer mismo, responsable y dedicado o, un hacer, decir o pensar con el criterio de obtener algo a cambio.
Si bien no podemos olvidarnos que existimos a causa de un constante intercambio con nuestro entorno, tampoco es menos cierto que la mayoría de las veces ese intercambio se vuelve solo oportunismo, dar porque me dan, querer porque me quieren y así vamos deambulando de transacción en transacción desperdiciando la capacidad de practicar la comprensión, la compasión o aquello de: "hacer el bien sin mirar a quién" o, sembrar, regar y dejar que la naturaleza o el universo hagan lo suyo.

En lo personal, siento que un acto de gratitud generado con total sinceridad, es aquel que perdura aún cuando las personas involucradas, por la razón que fuese, dejaran de relacionarse.De no ser así, valdría preguntarse si dicho agradecimiento fue realmente desinteresado o una negociación más. Lo que se comprueba si tras finalizada dicha relación lo que queda es resentimiento el cual oscurece todo lo vivido convirtiéndolo en un veneno que, curiosamente, nos tomamos nosotros esperando que le haga daño al otro...

Cuando lo único que rescatamos de un vínculo donde se supone que hubo si no amor, al menos el respeto suficiente para establecer ese contacto es rencor, bien podríamos preguntarnos, ¿qué clase de seres hemos sido mientras decíamos que nos queríamos o nos valorábamos? acaso, ¿cínicos? Porque si lo único que queda es remordimiento, ¿a dónde fueron a parar todas esas manifestaciones de agradecimiento dados por tanto bienestar logrado?

Un acto desinteresado de total gratitud no se muere nunca en el corazón de quién luego de dar, se vuelve sobre sus pasos dejando que todo siga su curso. Esta práctica es la que desde épocas remotas los chamanes y maestros conocían como la verdadera manera de conectar con nuestras necesidades en lugar de vivir reclamando y pidiendo cual mendigos por no comprender que estar agradecidos es, en sí mismo, todo lo que se requiere para que a su tiempo nos vayamos acercando a lo que anhelamos y amamos.
Pero para poder poner en funcionamiento las cosas en favor de la vida, hay que preguntarse ¿qué puedo dar? en lugar de, ¿qué quiero?

Por último, cierro completando las frases del comienzo cunado su autor dice: "Quienes son ingratos o se sienten agobiados por la bondad de los demás no se percatan de la interconexión de todas las vidas y levantan barreras de ignorancia y egoísmo a su alrededor para aislare del mundo".
Y concluye: "Las causas de la ingratitud son: No reconocer los beneficios recibidos, menospreciar esos beneficios, la absorción en nosotros mismos y el olvido".

No hay mayor gratitud que practicar el evitar hacer el mal, tratar de hacer el bien y respetar toda forma de vida.

Agradezco a todas y cada una de las almas con las que me e vinculado a lo largo de mi vida porque sin esos encuentros, no sería quien soy ni estaría donde hoy me hallo.

Claudio Daniel Rios

domingo, 16 de julio de 2017

Como en el Dojo





Como en el dojo de práctica, también en la vida...
se percibe la postura corporal
se ven los pensamientos
se siente la respiración
se escucha el decir
se observa el hacer

La primavera como el invierno
se gestan en el mismo árbol.

Claudio Daniel Rios

Comentario:  Cuando lo que se transmite de manera silenciosa durante las prácticas en el Dojo o sala de meditación, no se practica en el diario hacer, es porque aún nos encontramos en la etapa de estar más ocupados en lo que queremos alcanzar que en lo que ahora mismo está sucediendo.

Dojo: También se designa con éste nombre a las salas donde se practican artes marciales.

domingo, 9 de julio de 2017

La palabra, ciega





La luz no está en las palabras
La luz
está en la oscuridad.

El Maestro
sentado en su cueva
aguarda sin esperar
a que un día
entres.

Claudio Daniel Rios

Comentario: Las palabras jamás pueden explicar lo que ES.
Lo que ES (naturaleza original), no puede encontrarse en ningún lugar más que en uno mismo.
Zazen o meditación sentada, es la postura correcta a través de la cual, todo se revela.