martes, 22 de marzo de 2022

Descansar los 5 sentidos: Chi Kung

Los 5 sentidos, también conocidos como los 5 ladrones en el Tao, por ser las ventanas a través de las cuales tanto entra información que el cerebro luego analisa e interpreta, como por donde consumimos un alto caudal de energía con la que solemos quedar apegados a las formas, colores, sonidos, gustos, etc, sin notar cuánto nos alejamos de nosotros mismos y cómo, en consecuencia, nos convertimos en extraños dentro del mismo cuerpo. Es decir, nos movemos más por percepciones y recuerdos o sea, pasado, que por respuestas expontaneas e imprevistas.

Lo que hoy les propongo, son ejercicios simples que permiten dejar en descanso las acciones constantes que estos centros vitales realizan constantemente. De hecho, se calcula que toman miles y miles de datos por microsegundo sin que tengamos consciencia al respecto. Qué mejor que darles un momento de calma para que recuperen su vitalidad y, por otra parte, descubramos qué nos sucede cuando realizamos estos ejercicios y cómo nos podemos relacionar con los ojos, los oídos, el tacto, el olfato o el sabor al involucrarnos con ellos de un modo diferente de lo habitual.



Ojos

Son la ventana del Hígado. Busquemos donde sentarnos por unos minutos de manera cómoda y cerremos los ojos no para dormirnos sino, para simplemente no mirar nada y quedarnos sintiendo esa sensación. Algo poco o nada habitual ya que esta sociedad da al mirar o al ver, una prioridad muchas veces excesiva con la que agota las reservas del hígado y daña los ojos secándolos o irritándolos por demás.



Oídos

Son la ventana de los Riñones. La propuesta es que durante varios minutos u horas, desconectemos cualquier aparato en nuestro entorno y hagamos la práctica de escuchar el silencio...Los oídos oyen cotidianamente cantidades de ruidos y sonidos provenientes de todo tipo de emisores que producen una saturación y pérdida de sensibilidad auditiva, sobre todo, la de la escucha interna. En siencio escuchamos sin un objetivo fijo. Sólo dejamos que el silencio o los sonidos externos pasen por el oído y continúen su viaje. Podemos hacer el ejercicio echados, sentados o, mientras realizamos cualquier tarea en casa. 



Naríz

Son la ventana de los Pulmones. En este caso y tomando en cuenta que existen cada día más personas que van perdiendo la capacidad olfativa a causa de estrés, la propuesta consiste en sentarnos, mantener la espalda recta y ocuparnos de sentir el aire pasando por la naríz tanto al entrar como al salir. Obsevar el roce del aire en la piel de las fosas nazales y el fluir del aire entrando y saliendo mientras notamos el movimiento muscular en la zona del pecho y/o de los abdominales. Permanecer respirando de esa manera por no menos de 5 minutos. Una alternativa a esto es, dedicarnos a oler difernetes fragancias pero, manteniendo los ojos cerrados para potenciar el olfato por el de la visión.



Boca y lengua

La boca es la ventana del Bazo mientras que la lengua lo és del Corazón. Aunque muchos no gusten admitirlo, hay establecida en la mayor parte de las personas una marcada adicción a la comida lo que conlleva volver el acto de comer, en un hábito mecánico, compulsivo esperando que el alimento supla la insatisfacción amorosa o afectiva, con un rato de placer culinario  recayendo mucho más en llenar y saciar que en disfrutar y nutrir.

El ejercicio consiste en descansar ambos sentidos dejándo de comer por algunas horas y, adquiriendo una postura cómoda y con ojos cerrados, dedicar unos minutos a recorrer los diferentes rincones de la boca, paseando la lengua lentamente por cada espacio. Observar el movimiento musucular en la lengua, mientras gira, la sacamos fuera o la doblamos y desplegamos, la saliva que se aglutina ha de ser tragarda lentamente (la saliva contiene una cantidad importante de Chi o energía, por lo que se sugiere no escupir demasiadas veces). Como en el caso del olfato, podemos permitirnos saborear pequñas porciones de alimento dejándolo apoyado en la base de la lengua y enc ontacto con el paladar superior hasta que se vaya derritiendo o, si se trata de algo más consistente y crocante, masticarlo lentamente hasta tragarlo con igual lentitud. Si escojemos hacer la experiencia con líquido, sorberlo a cuenta gotas, como si tuviésemos que masticarlo. Esto nos daría la oportunidad de apreciar tanto lo que comemos a diario de un modo más consciente por lo que quizás, hasta modifiquemos alguna costumbre que ahora, más atentos, consideremos perniciosa. La deglución pausada como el poder experimentar sabores y texturas desconocidas sin el agregado de opiniones o juicios provenientes de los hábitos adquiridos en el pasado, será un aditamento magnífico para alcanzar una relación más respetuosa con el alimento y con nosotros.



Tacto

La piel y el tacto también se vinculan con la energía y funcionamiento pulmonar y, por supuesto, con el sistema nerviosos central es decir, con el cerebro el cual es, en resumidas cuentas, el que ve, oye, gusta, huele, toca y siente, dando sentido a lo que percibimos.

Para este ejercicio sugiero ante todo, quitarse toda prenda que contenga nylón o sintéticos los cuales alteran el campo electromagético, luego, disponer de un lugar y momento en el que podamos estar con la menor cantidad de ropa posible, descalzos y expuestos al sol, al viento o a la lluvia, (siempre atentos a no exagerar el tiempo de exposición como la intensidad a bajas o altas temperaturas para evitar daños) Esta forma de conectar a través de la piel con las corrientes naturales, beneficia el mantener un nivel elevado en las defensas del organismo, tan bajas ante el execeso de exposición a aparatos de ventilación o calefacción artificial.

Otra posibilidad es la de, caminar desclazos por suelos que no sean aislantes, (pasamos mucho tiempo con suelas de goma y esto crea una desvinculación importante con la tierra, con el sustento, el sexo, la confianza). Otra opción muy propicia es aprovechar el momento de la ducha  y, con los ojos cerrados, recorrer todo el cuerpo de manera lenta y atenta para sentir cada zona y quizás, notar las diferencias de sensibilidad que ellas muestran o, somos capaces de notar. Es decir, se trata de tocarnos, acariciarnos, recuperar la realción humana y afectiva con la humanidad que somos.

Por último, sentarnos en silencio con la espalda derecha, entornar los ojos sin que la cabeza caiga hacia ningún lado, apoyar las manos con palmas abiertas sobre el regazo y mientras sentimos el aire llenar y vaciar el cuerpo, observar los pensamientos, imágenes, recuerdos o ideas que se cruzan por la mente, sin detenernos en nada, tan siquiera dejarlos pasar como si estuiésemos ojeando una revista sin importancia. No esperar nada, nada más sentir y sentirse. Esto, es meditar.

Espero que lo que hoy les comparto sea de su agrado e interés. Practíquenlo y si gustan, me comentan y algo más; Eviten que los 5 ladrones se roben la relación íntima con la esencia que somos, por quedar prendadoa a luminarias y sensaciones que, en definitiva, son nada más que ilusiones.

Gracias

Daniel Shodo

sábado, 12 de febrero de 2022

"Mirad por vosotros mismos"



Creencias, dogmas, deseos de una realidad elevada, espiritualidad a la medida del consumidor, todas formas de incrementar la necesidad de hacernos de un salvavidas que ayude a ponernos a flote frente a tanto naufragio inexplicable o confuso. Es interesante como suelen incrementarse las legiónes de creyentes a centros religiosos o espirituales cuando invade el miedo o la desazón. - hasta el riguroso ateo en momentos límites, pide a Dios que lo salve...

Todos los grandes libros de la historia, basados en religiosidad, espiritualidad, ciencias ocultas o verdades reveladas, constan de un aspecto que no se puede soslayar y es, el momento histórico en el que cada uno de ellos fue escrito, más allá de cualquier duda razonable sobre su contenido y autoría. Con esto quiero significar que, descuidar este aspecto, equivale a sacar de contexto el material bibliográfico y dar pie a todo tipo de tergiversaciones. Si bien el mensaje en cada caso es el mismo, "Todo es mente", no resulta conveniente para su comprensión tentarse en la creación de sincretísmos, muy afines a la New Age,  que deriven en un cocktail de sabores distorcionados de su climax particular.

Cada mapa o método implementado, ha de correrse de tentaciones mesiánicas autodeterminístas y dar lugar a la intrspección siendo esta actitud o práctica esencial, el sendero único donde abrebar a verdades trascedentes. Esto se basa en el hecho de que, si somos fractales de una verdad última, entonces, ¿que impediría acercarnos a esa verdad desde nosotros mismos y sin intermediarios?

En tiempos de crísis y convulsión, suele ser muy común ir en búsqueda de algo o alguien que nos consuele, nos aclare y allane el camino, producto de sentirnos fuertemente golpeados por una realidad que, de buenas a primeras, nos puso patas para arriba y nos encuentra desprovistos de medios para afrontarla de una manera inteligente y serena.

En situaciones así, (hoy estamos en plena guerra espiritual y mental como nunca antes) lo que se me ocurre conveniente, es volver sobre la frase "Mirad por vosotros mismos".

"Mirad por vosotros mismos", es una sentencia expresada por Yashua, Cristo, en su presente y remitida a los habitantes de estos tiempos, posee un valor inapreciable y muy potente que muchos desconocen o que, han oído al pasar sin detenerse en una escucha adecuada que permita develar su sentído intrínseco que es: "No esperar que las soluciones a los problemas que los cuatro paradigmas imperarntes crean e imponen, (Inyecciones, Dinero, Promesas electorales, Dios o salvaciones extraterrestres) provengan de ellos mismos porque, lo que esos paradigmas están haciendo tiene un sentido que nunca ha ido ni irá en nuestro bienestar. Sería como si los judíos, durante la segunda guerra mundial, hubiesen esperado misericaordia del mismisimo Hitler.

Si se perpetúa la búsqueda de que la realidad quede supeditada a los dictamenes ajenos, (el Sistema o la Matrix), la humanidad no conocerá ni sabrá hacer uso racional y emocional de su capacidad energética dormida e hipnotizada por todo lo que esa misma gobrernanza proporciona que es, evasión, mentira, entretenimiento, deformación de la historia, economías devaluatorias, pánico y restricciones para las que más tarde y cuando el mismo usuario lo requiera por pura desesperación paranóica, como consecuencia de encontrarse nuevamente en un atolladero, ellos vendrán cual heroes de historieta a proporcionarnos soluciones que a decir verdad, no son más que nuevos problemas camuflados bajo un momento de "calma", hasta que todo vuelva a perder su sentido natural. Dicho de otro modo: "Yo creo el virus y luego te convenzo de la necesidad de una vacuna, también creada por mi, nada más que para mantener el statu quo".

Por lo tanto, "Mirad por vosotros mismos", significa, encontrar la Divinidad que somos, desde donde es posible crear realidad propia sincera y confiadamente pues, lo que nos dará vida o nos la quitará, no será lo que venga de esos cuatro estigmas, del mundo externo, a causa de que nunca lo de afuera es lo que perturba o condiciona nuestra mente, lo que si altera el orden natural humano, es el modo en que esa energía golpea nuestra psique y lo que luego hacemos o no con ello.

Por lo que si la  boca expresa miedo, miedo generamos y será el miedo lo que nos mate y no un virus, Pero, si es amor bendecido, "bien decir" lo que del corazón emana y el cuerpo plasma en cada hacer, eso seremos, la conciencia de lo eterno en lo simple, en lo cotidiano.



Volviendo sobre la emergente necesidad de lecturas de carácter místico esotérico o espiritual, supuestamente reales o no, y amén de tener la libertad y la necesidad de valernos de algunos de esos textos considerados, "sagrados" como mapas orientativos, lo que hay que advertir es que, una vez acopiada la información pertinente, es menester de un camino bien transitado, darnos un tiempo de introspección para su evaluación y desarrollo interno, hasta alcanzar una dialéctica inherente como resultado de la experiencia adquirida. 

Las artes y las ciencias se atravesarán en nuestro camino como alimentos imprescindibles de toda nutrición delicada requerida para constatar la levedad del Ser. Nada se desprecia en la senda del aprendiz o del princiante, por mucho que se ensombrezca el día e inquieta la existencia.

Como podemos apreciar, la auto educación espiritual, es romper con cualquier encanto dogmático bajo el cual dejar sepultada toda posibilidad de salir del samsara. Si la verdad no es vista a los ojos, por muy cruda y brutal que esta sea, la ignorancia prevalecerá y el miedo cobrará cuerpo sobre nuestro cuerpo y el círculo no se atravesará nunca, quedando en un giro sin fin vida, tras vida.

Hay un punto importante a subrayar y es que, la transformación de, orugas a mariposas,por así decirlo, no deja en el pasado completamente lo que fuimos, es decir, no acabamos terminantemente algo para convertirnos en un otro. La trasnmutación nos mantiene dentro de la misma estructura psicofísica, ahora más flexible, sensible, sin mas fronteras que los límites naturales e iluminada por una mente lúcida y un corazón en paz.

Daniel Shodo

viernes, 28 de enero de 2022

Hoy te cuento algo que DEBERÍAS SABER 😏

Hoy les comparto una visión poco considerada acerca de la salud y de la cual, en mis clases, he mencionado en diversas oportunidades.
Gracias



Publicado por Daniel Shodo

martes, 16 de noviembre de 2021

Chi Kung y Medicina Tradicional China



Comencemos por señalar que no existe la quietud absoluta. Todo en el universo está en constante ondulación y vibración. Partiendo de este postulado, vale saber que a lo que llamamos desequilibrio, no es otra cosa que el orden natural de la vida. Significa esto que, siempre nos estamos balancenado de un lateral al otro, mentalmente del pasado al futuro, animicamente de arriba hacia abajo. 

Si consideramos este asunto en su sentido fundacional, que la vida es movimiento, comprenderemos que cuando hablamos de enfermedad, concepto que no aplica en MTC, a lo que nos estamos refiriendo es a un desequilibrio que ha ido hacia un exceso, ya se trate de orden físico, mental o emocional. 

Exceso es lo que la humanidad a naturalizado en su diario vivir. Exceso de alimentos o de hambre, de acción o sedentarísmo, de pensamiento rumiante o reactivo. Exceso de apatía o violencia, de crítica y queja o ilusión y fantasía.

Cuando practicamos Chi kung, Zazen, en mi caso también Iaido e I Ching, vamos poniéndonos en aviso de todo esto y es cuando, valiéndonos de estas herramientas, a las que le sumo la herboristería, los masajes, descanso y una correcta nutrición, podemos ser protagonístas reales de dicho desequilbrio y asumirlo para volver al camino medio, al hogar; allí donde la vida reluce en plenitud y sentido de SER.

Cuando el o la alumna entran en una clase lo hacen  con lo puesto: historia personal, padecimientos físicos, orgánicos o psicológicos que, de darse el tiempo, la perseverancia y la paciencia necesarias, descubrirán cuánto potencial poseen para restablecer dicha armonía a partir de comprender que la materia prima a utilizar para el equilibrio correcto, son, justamente, los excesos, las dificultades, la falta de estabilidad psicofísica, de tono muscular, el estrés o la coordinación necesarias para que el cuerpo/mente que son, vuelva a su eje, a su sí mismo.

Si comprendemos esto, voltearemos nuestra vida 180 grados y ya no daremos de comer al sufrimiento que siempre es mental, con ideas acerca de la enefermedad que nada tienen que ver con lo que mal nos han enseñado y peor hemos aprendido. Es decir, la enfermedad como un enemigo externo e indeseable que debe  combatirse a costa, la mayoría de las veces, de la propia vida del paciente. Nunca son los virus o las bacterias el problema sino, el terreno (cuerpo/mente) donde estas intervienen.



Por el contrario, seremos concientes de que la mal llamda enfermedad es, en realidad, una manifestación de restablecimiento del orden natural de vida humana que busca, a su forma y tiempo, reparar las heridas ocurridas en planos más sutiles como son la mente o el alma a partir de un suceso traumático o conmovedor, para luego echar a volar una vida digna de quien ahora, más esclarecido y con las riendas en sus propias manos, ha podido reencontrase con su SER o, cuanto mucho y no pudiendo resolver completamente el malestar, ha aprendido a convivir con él. 


Esto me da pie para subrayar algo importante como es la palabra paciente. En occidente se entiende por paciente a quien no puede hacer nada por su salud y por eso deja esa responsabilidad en manos de los médicos. En las medicinas orientales y en muchas escuelas psicocorporales occidentales como la medicina germánica, se coloca al paciente en un rol activo y participativo y es muy fáci saber por qué. Y digo, ¿Quién puede comer, respirar, moverse o cambiar de forma de pensar por nosotros? Pues eso, NADIE más que NOSOTROS, ¿Verdad? En consecuencia, el paciente sale de su lugar de "victima", toma el poder dormido y se ocupa de de colaborar en el proceso de reequilibrio o de lo contario, se tratará de una carrera perdida antes de comenzar y un tiempo desperdiciado del profesional que se presta como facilitador a ese camino que el otro no está dispuesto a transitar. Ya nos lo recordó Hipócrates: ¿"Estás dispuesto a dejar de hacer lo que te daña"? En su defecto, nada dará el resultado esperado por muy prominente que sea el tratamiento o el profesional a cargo de observarlo.

A nadie nos agrada estar enfermos, como decímos por acá o desequilibrados, como se dice por allá, sobre todo si se padece de dolores agudos o crónicos que disminuyen nuestra calidad de vida o nos sumen en un estado anímico emocional depresivo o angustiante. De todos modos, es indispensable saber cuánta ingerencia tienen sobre nuestra salud las decisiones y acciones que generamos a diario.Lo que en oriente se conoce como Karma. Se trata de patrones establecidos en nuestro subconciente a partir de los cuales se gesta la forma en la que vivimos, motivo suficiente para estar atentos a nosotros mismos como a nuestros hábitos porque es allí donde radican las causas centrales del desequilibrio o excesos.



Equilibrio, por último, no es quedar instalados en un estado inamovible, eso sería estar muertos, se trata mas bien, de caminar por la vida como un equilibrista lo hace por la cuerda, quien sabe, por experiencia que, de inclinarse por demás hacia un lado, acabaría en el suelo. El desequilibrio saludable, es el que se produce cuando no nos excedemos en ninguna dirección, cuando aprendemos que el TODO es la DIVERSIDAD y cuando VIVIMOS esa diversidad en el todo indivisible que somos, de respiración en respiración, siguiendo la danza que la vida propone de tonos verdaderos y de sonidos puros, como el silencio...

Daniel Shodo


sábado, 6 de noviembre de 2021

Do, algo más que un camino



Al practicar Zazen, Shiatzu, Chi Kung, Tai Chi,Iaido, I ching, Reiki, puedo ir apreciando que el Do o, camino, como habitualmente se traduce a esta palabra de origen nipón, se va trasando a través de estas disciplinas, durante el tiempo y la dedicación aplicados a ellas y no, como muchos suponen, por el hecho de realizarlas; Es decir, la desinformación o la información no muy precisa acerca de estas artes, suele crear en la mente del común de las personas que ellas, en sí mismas, son el "camino" cuando, en verdad, el camino es quien las practica y sus circunstancias.

No saber apreciar este aspecto tan central en el camino de lo que podemos denominar autoconocimiento, deja al practicante en el umbral superfluo de la lucha por obtener medallas, cinturones o metas que acaban siempre en adornos llenos de polvo en un rincón y un muy seguro destino a la insatisfacción pues, cuando el ego se ceba en sus triunfos y apegos, no podrá aceptar ni sostener saludablemente que un día la vida nos baje del podio.

Toda actividad elegida, cocinar, conducir, sanar, educar, dirigir una empresa o practicar un tipo de arte, por ejemplo, suele tomarse en occidente, a penas como un medio para un fin práctico económico comercial, lo que no deja de ser cierto y necesario, al menos en parte, pero sin percibir que el ojo echado nada más en hacer de cada acción algo utilitario, se priva a sí mismo de poder apreciar que si algo nos atrae para ser desarrollado y aprendido, no debería ser únicamente una estrategia de superviviencia como sí, un vehículo a partir del cual podemos acceder a ese conocimiento íntimo del que hablo líneas arriba. Lamentablemente o no, según se mire, de este lado del globo, rara vez se logra considerar la importancia de este asunto. He visto, no pocas veces a lo largo de mis años de profesor, cuando el oficio o profesión ya no pueden realizarse por las razones que fueran, cómo la persona termina sumida en angustia o depresión porque no logra encontrarle sentido a una vida que la mayor parte del tiempo estuvo al servicio del mundo externo, sobre identificado con "Ser lo que se hace o tiene" sin haber podido comprender que era eso de; "no sólo de pan vive el hombre".

Cuando el camino carece del Do, del que estas artes nos hablan, es muy similar a un cuerpo que carece de alma. Motivo suficiente para observar desde dónde hemos escogido lo que realizamos para saber diferenciar lo meramente sustentable de lo que nos permite transformar nuestra vida de un modo conciente, profundo y asertivo.

Esto es posible comprenderlo cuando logramos sentir que lo que hacemos es para hacernos o, para deshacer lo que sobra y cultivar así el verdadero DO en cada uno. Por lo tanto, más importante que lo que hacemos, es saber para qué y, si hay corazón o no en nuestra faena porque de estar ausente, sólo experimentaremos pesar, obligación y frustración.

Amar lo que hacemos, por muy simple que sea lo que hagamos como doblar la ropa, cebar un mate, barrer el suelo o leer un libro, es el DO, el camino real, el espíritu de los ancestros revitalizado en cada centímetro cuadrado de nuestro SER. 

Antes de concluir, me permito darles una sugerencia a propósito de lo que aquí escribo, cuando surja la pregunta: ¿Quién soy? o, ¿Para qué estoy en este mundo? vean la película Kung Fu panda 3. Presten atención a cuando su protagonísta entra en ese laberinto para poder responder a esa cuestión tan  esencial y sorpréndanse con el resultado. Quizás, les ayude a conocer que no se es lo que se hace, ni lo que se tiene, se ES, bueno, ya lo sabrán ustedes cunado ese momento les toque el pecho y las tripas....Gracias

Daniel Shodo

martes, 5 de octubre de 2021

Ser un Samurai en tiempos oscuros



La palabra Samurai significa, servidor. Fieles a su tradición y honorabilidad, todo Samurai rendía culto a esa condición a sabiendas de que, si a algo o a alguien servía de corazón, no era tan solo al emperador, Shogun o feudal de su época, antes bien, servía con absoluta entrega a sí mismo.

Tanto así era que, morir resultaba menos degradante o importante que no ser capaz de cumplir con la palabra y el honor, al punto que, de ser necesario, practicaba el Sepuku o Harakiri, como muestra de su total ofrenda a una vida basada en dicha honorabilidad, benevolencia y justicia.

Más allá de sus historias, muchas veces edulcoradas por la industria del cine americano, estos hombres, que también practicaban la poesía, el Budismo zen o el Shintoísmo y quienes mantuvieron su condición de ferreos guerreros a lo largo de más de 600 años, también supieron templar mucho más que una espada o Katana, la cual era considerada el alma del samurai, y era su espíritu o ser divino, pues, el verdadero poder radicaba en un código inquebrantable conocido como, Bushido, El camino del Guerrero. 

Hoy día, ser un samurai, no requiere de haber nacido en Japón, pero sí, de tener conciencia de lo que significa ser un hombre o mujer vivos y dignos de esta vida a partir de la clara y profunda comprensión de lo que eso significa por experiencia propia, la justicia, el honor, la bondad, la sinceridad, la cortesía o el buen trato, incluso con sus enemigos, el coraje y la compasión. 

No se precisa usar ninguna armadura, como la que ellos portaban confeccionadas con exquisita artesanía, pero sí saber que, con lo que nos vestimos cada día y bajo cada circunstancia, es nada más que un rol, papel o personaje como ser, padre, maestro, profesional, ministro o cliente, es decir, lo que aprendemos a vestirnos con esas cualidades antes mencionadas y no con la ignorancia habitual de creer que somos apenas un personaje, tanto sea para alardear de él o, por sentirnos disminuídos y obligados a cumplir porque eso es lo que se espera que seamos y no mucho más.

Tampoco es condición sine qua non portar un sable o espada japonesa (katana) pues, si hay algo que puede cortar en su justa medida toda situación cotidiana para ir más allá de los condicionamientos establecidos y de todo aquel que prefiere esconder su cabeza en un pozo a ver la realidad, por muy dura que esta se presente, es la lengua y la palabra asertiva, sincera y honesta que el corazón pronuncia y la acción plasma. La palabra y la tarea a realizar eran una misma cosa, dando por ya realizada la misión.

Ser un samurai en tiempos oscuros no es una opción, es LA acción más elevada y correcta que ha de honrarse y grabarse a fuego y espada en cada centímetro cuadrado de nuestra existencia humana para el bien común. En tiempos oscuros, la luz es ser verdadero e íntegro con uno sin perder la paz interior ni la templanza.

Sé un Samurái en el amor volviéndote un loto en medio del fango; Sé un Samurái en la vida haciendo lo correcto en cada acto sin dejar nada por ser vivido, y sobre todo, sé un samurái en la única guerra por librar y donde yace el único enemigo a vencer que no es otro, que uno mismo. AL hacerlo, al entrar en pacífica guerra con tus miedos y dragones, sabrás que Dios nunca ha estado lejos, tan solo faltó aprender a verlo en los ojos de tus padres o de tus hijos y a escucharlo en el silencio.

No importa errar, no importa morir, importa SER y hacer aquello para lo que hemos venido

Daniel Shodo

Aquí les comparto este enlace sobre los 7 códigos o virtudes del samurai. Que lo disfruten. Gracias