lunes, 26 de julio de 2021

jueves, 15 de julio de 2021

¿Desde dónde?

 


¿Desde dónde esta vida es? ¿Desde dónde estos pensmientos se originan? ¿Desde dónde estas palabras provienen? ¿Desde dónde estos gestos surgen? ¿Desde dónde el cuerpo se mueve?

Embarullados en las marañas cotidianas, solemos dar por sentado el hecho mismo de existir sin recaer o, regresar, hacia el origen, al génesis desde el cual todo ha sido y es posible eternamente, sin principio ni final. Probablemente porque ni siquiera ha habido aún, algo que nos detenga del correr, el desear, el esperar, el reclamar, para ir hacia el silencio, la quietud y el vacío inconmensurable del Ser, del Eso. El desde dónde somos, hacemos, decimos, interactuamos o, por defecto, todo lo contrario.

El desde dónde es una señal en clave inaudible para el resto del mundo, sólo es para uno y para cuando ya no queda más nada que escuchar que a uno mismo, porque todo cuanto hemos contribuído en hacer para, sin saberlo, deshacernos, se ha agotado; Dijo basta. ¿Y ahora? ¿Qué queda por Ver, por saber?

Me siento con las piernas cruzadas fuertemente arraigadas a la tierra como testigo del ser vivo que soy, enderezo la columna, relajo el abdomen, alineo la cabeza con el cielo del que soy hijo y sonrío. Luego, me dejo respirar por, ¿Dios, la vida, el Tao? Y ahí voy, hacia el, desde dónde,sin destino fijado, sin expectativas, tan sólo voy, me dejo ir. Algo despúes, las preguntas resuenan pero, no me ocupo en responder, las invito a pasar, les sirvo un té hasta que se acomoden o se marchen. 

Las preguntas emergen como prueba de que algo en lo que creíamos, comienza a flaquear, ya se trate de ideologías, religiones, atractivos culturales o familiares convencionales y ajustados a evitar el miedo de "no ser"; la arrogancia de instalar conclusiones, las pretensiones de "ser alguien", lo que sea a lo que nos mantenemos amarrados y que de tanta inmovilidad contra natura, comienza a oler rancio, feo. 

¿Desde dónde soy, hago, siento, pienso, digo, callo, vivo, muero? ¿Muero? Esa es la invitación, el llamado para volver al hogar, a la naturaleza intrínseca del Ser, entonces, ¿Quién se atreve? ¿Quien dejará caer la máscara, el personaje y se animará (de alma) a Ser, a pertenecer a Dios, a la vida, al Tao? Bueno, en verdad, es a lo que siempre hemos pertenecido, queda entonces, recordarlo, justamente, volver al corazón porque es allí que la claridad de consciencia se recupera de la ilusión del "yo". Es cuando se muere a eso y se nace, por segunda vez a lo verdaderamente vivo, a lo que no precisa ser nombrado porque Es, en sí mismo, lo que Es.

Daniel Shodo

lunes, 14 de junio de 2021

Buda, Mara y la tierra



Justo antes que Siddhartha Gautama, se iluminara, sucedió que fué tentado por Mara y atacado por sus monstruos, mientras estaba sentado bajo el árbol Bodhi el que aún no era Buddha, no se movía. 

En las tentaciones finales, Mara, le exige que deje su sitio, que se vaya y clama: ""La tierra en la que el Buddha se sienta, me pertenece"".

El Buddha tocó la tierra y le dijo a ella que era su testigo y proclama que todas las cosas son de Buddha y no de Mara. En otras palabras un poco diferentes, Mara reclama el sitio de la Iluminación para si mismo, diciendo que sus consejos espirituales son mas grandes que los de Siddhartha.

Los soldados de Mara exclaman juntos :"" Yo soy su testigo!!""

Mara reta a Siddhartha: ""¿Cuando hablarán por tí?""

Es entonces es que Siddhartha alcanza y toca la tierra con su mano derecha.

La tierra ruge : ""Yo soy su testigo"" .

Mara es derrotado. La estrella de la mañana se eleva al cielo, Siddhartha realiza su iluminación y se convierte en Buddha.

El despertar del Buddha tiene su propio testigo en sí mismo: ""Yo y todos los seres de la tierra hemos sido iluminados al mismo tiempo"".

El Buddha tocando la tierra con su mano derecha y la tierra que le testifica, es el símbolo de que nosotros, seres humanos, estamos arraigados y conectados en lo material del cuerpo y de la mente.

Nuestra realización espiritual, amanece y va madurando, solo cuando nosotros reconocemos nuestro propio arraigue y conexión. Tierra implica Humus que en latin está relacionado a la humildad.

Somos criaturas de la tierra y nuestra liberación no está separada de la tierra, del cuerpo y sus asuntos...La mano izquierda del Buddha descansa sobre su regazo teniendo un cuenco. Esto simboliza nuestra interdependencia, nuestra interconexion, nuestra comunidad. Nuestra interrelacion con todos los seres humanos y con todos demás seres.

Nuestra realizacion espiritual y liberación, no puede estar aparte de nuestras relaciones y dependencias.

Como humanos, somos seres encarnados, y es en y por medio de nuestra naturaleza encarnada,en relación, que realmente despertamos y volvemos a casa, a nuestras raices.

Despertar es regresar a nuestro padre y a nuestra madre: El inmenso y vacío cielo, (Vacío), y la humilde y venerable tierra, obscura y hermosa.

En toda esta historia del Buddha, Mara y la Tierra, el diálogo es fundamental. Es central en nuestra sanación y completa el despertar. Es el diálogo que uno descubre en sí mismo, que nos reconcilia con uno mismo, con los otros, con la tierra, con el mundo y lleva a la liberación y a la iluminación.

Hakuin Zenji canta alegremente: 

"Nirvana está justo delante de tus ojos

Este mismo lugar es la Tierra del Loto!

Este mismo cuerpo, es el Buddha."

Publicado por Daniel Shodo

lunes, 7 de junio de 2021

La Escritura terapéutica y creativa

La relación comienza con la escucha: Lo que llegan no son meras palabras, es sonido, vibración, frecuencia emotiva; energía en letras que entrelazadas, cuentan más que su sentido etimológico, dicen, aquí estoy, aquí estamos, conversando, manifestando al ser mamífero y tierno, al ser racional y reflexivo. Aquí estamos, vivos, latiendo y respirando el universo por los poros y siendo el universo quien nos respira a su vez; el universo  mirándose a sí mismo en los ojos de ese otro en el que, de una u otra manera, también me reconozco. 




La relación se vuelve más íntima aún, cuando al escribir, de puño y letra, al que visitamos en su hogar, no posible para el resto del mundo, es al niño interior, el guardián de la llave que abre las puertas al ser que somos o, supra consciente; Al escucharlo amorosamente, deslizándose por la tinta, nos relata una historia que aunque provenga de allá lejos, es ahora, porque, no hay más tiempo que el ahora donde siempre nos estamos narrando. Comprenderlo por la vivencia de volcar a la hoja lo que emana de uno, es cuando la página en blanco pierde su tez fantasmal, ese abismo insondable se revela el útero desde donde nos parimos, desde donde volvemos a nacer de trazo en trazo.

Escribirnos en la piel y la sangre es una ceremonia, un ritual ancestral que inició con el verbo primigenio, el OM que siglos después, se plasmo en tablillas de arcilla, papiros, cuero y piedra.
Todo un llamado desde los confines de la galxiaa o desde las cavidades del corazón en este irrepetible instante; de este diminuto punto y coma. Y es que en verdad, se trata del mismo texto escrito una y otra vez, unidos por un cordón tejido en la osucra noche de la infancia perturbada por la aparición del Daimon, que, aún tenebroso en apariencias, es, a fin de cuantas, la chispa divina, el ánima o espíritu revelado, el relámpago en medio de la tormenta que permitió vislumbrar mucho más que un trozo de papel en un cuaderno de escuela, Fue cuando el vendaval amainaba y el sol volvía del olvido de los pueblos, que mostro en toda su inmencidad delante de mí y, en mí mismo, el océano sin medida invitándome a una travesía donde el destino no se presenta hasta que atracamos; bueno, casi, porque aún gozosos de haber llegado al epílogo de nuestra vitacora, en el fondo sabemos que siempre queda margen para navegar otro buen rato, por las aguas de ese pliego blanquecino para volcarnos en sus entrañas tanto, cuanto seamos capaces de aventurarnos.
Escribirnos, no es echar tinta sobre una hoja y nada más, es despojarnos del velo de la ignorancia, es develar  la sabiduría encarnada que nos trasnmitieron los Maestros y Maestras de todos los tiempos y confines del cosmos.
Daniel Shodo

Taller de Escritura terapéutica y creativa, TODOS LOS VIERNES 19Hs por Zoom
Coordina Daniel Shodo
Informes en http://claudiodanielrs62@gmail.com 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Humanidad, la historia nunca contada.


Los invito a ver éste video de una hora de duración con datos sobre la humanidad que, probablemente, no conozcan y que puede ayudara entender mejor éste momento en el que nos encontramos.
Gracias
Daniel Shodo

miércoles, 21 de abril de 2021

No soy patria, no soy matria, soy...

 


¿Será éste el kairos, el instante oportuno, la chispa de la genialidad divina, donde estas mentes maceradas a puro temor o vicio, al fin se atrevan, como Ulises u Odiseo, a partir, luego de una victoria no menos humana que cualquiera, hacia su Itaca, tras dejar ciego a Polifemo, al comprender la ceguera propia; arremetiendo los infiernos del canto de sirenas, los mares embravecidos de toda confusión egoica y, dejando a orillas de la melancolía y el desamor, cada quién a su Edipo, a su Elektra?

¿Quién será el Aión, el niño anciano, el no tiempo, que le quiebre a Kronos su reloj inapelable y pétreo, le oxide su tiempo lineal como daga de una vida efímera y de la muerte fáctica?

¿Quién se entregará a lo eterno, más allá de este cuerpo y sus mezquindades o, permanecerá en un sin fin de deseos y placeres, como una serpiente que se muerde la cola; lamiéndose las heridas de un samsara interminable?

¿Quién será capaz de matar a su padre, sepultar a su madre, a Dios, a Buda y a cada ilusoria creencia, hasta descubrir que no caerá a los infiernos del Dante, si se lanza a la travesía de Ser Eso?

¿Ser Eso? Si, pero, no si antes no es uno mismo quien corte y ensamble los maderos, quiebre su ignorancia al cargarlos, forje sus propios clavos, lacere la piel y la carne (nunca el alma) se crucifique a sí mismo y mirando hacia la mente inexpugnable y, con el último aliento, antes de morir a la nada insípida, diga: “me perdono porque hasta hoy, hasta este alumbrado día, nunca antes, había sabido lo que hacía. 

Resucitado este Ser, a los píes de la bienaventuranza, manifiesta, en unívoco silencio; YOSOY, Eso...

Daniel Shodo



martes, 6 de abril de 2021

De la peste a la Confianza divina

Sin Pestis, no hay Pistis. Sin Pistis, no habrá Emunah, sin Emunah no habrá Sophia y sin Sophia, no nacerá una nueva humanidad.



Explicación:
Cuando hablo de ESO, no hablo de Él, ni del hombre histórico. Menos aún de las ideas fantasiosas de quienes esperan que vuelva y los "salve". Mucho menos hablo de las mentiras argumentativas de quienes sólo anhelan ambición y poder. No; cuando hablo de ESO, hablo de lo que somos como esencia divina (esencia que no puede nombrarse, porque se limitaría a otra idea parcial de la realidad, a otra trampa del Ego) esencia que aún no se percibe y menos se comprende debido a que todavía imperan en la mente del hombre/mujer, los viejos paradigmas de: "Si pero...", " es difícil", "no puedo"; "Es lo que hay" (resignación). "Aquí ando, tirando o, en la lucha", "; No sé", "no tengo o no debo o, ¿sí debo?"; "El que sabe o puede es el otro porque estudio"; "Empiezo el lunes". "No es para mí, (aunque no ha probado; sólo es una creencia)
Mientras estos y otros dichos se mantengan, (con lo trascendente que es la palabra a la hora de crear realidad, "Y Dios dijo y se hizo"...), debido a lo muy aferrada que continúa la mente a la creencia de que la realidad sólo sucede afuera y por eso, se vive para el afuera, se espera todo del afuera y se está nada más que dilapidando energía vital para ese afuera, entonces, de continuar acumulando estas creencias, no habrá nueva humanidad. Por tal razón la Pestís se llevará a los que sólo han vivido para el ego, los apegos, para sus sistemas de creencias, el miedo, la ignorancia y la ambición desmedida.
De tal modo que, cuando hablo de ESO, ESO en realidad, es lo que habla. y dice: La Pestis (peste o contingencia) trae la oportunidad de redimirnos y perdonarnos (sin lugar para la culpa) para ir hacia la Pistis, la CONFIANZA, (lo que ESO, transmitió para que aprendamos a generarla en cada uno y no, la Fe; nuevamente ir para afuera o sea, hacia un futuro inexistente con una mente mendicante que crea ansiedad y ceguera. (Los laboratorios crean la enfermedad y luego se espera que ellos, traigan la cura, por ejemplo).
ESO nace y se manifiesta cuando SOLTAMOS, porque dejamos ir, agotamos lo irreal es decir, todo cuanto hace o haga a los viejos paradigmas. Si la Pistis o CONFIANZA DIVINA surge, entonces, es porque comprendimos que ESO, ha de emanar (Emunah) en cada uno, desde el centro del corazón, del ojo que todo lo ve y lo comprende, de modo que el Saber, bañando cada átomo y célula de la vida en todas y cada una de sus formas y no formas, se torna Sophia, Sabiduría.




La sabiduría es y será el alma de la nueva humanidad, siempre que cada uno haga su tarea de ir hacia adentro de cada uno. Insisto, el trabajo es profundamente interior y sólo interior. Sugerencia: No buscar las respuestas en las prácticas espirituales, en el Yoga, el Chi kung, la meditación, reiki, NO. (nada de malo hay en todo eso, ¿si? .Sucede que el desconocimiento de dónde se comienza el camino, lleva a la creencia que las respuestas están en esas prácticas, pero no, no es por ahí, es por dentro de cada uno para poder ver, comprender, aceptar y DEJAR IR, todo cuanto ha moldeado nuestra vida, los paradigmas del poder, saber, tener y deber que durante siglos delegamos en otros y que de no recuperarlos, no será posible esa nueva humanidad.
Escucharse y observar cómo los pensamientos traen esos viejos sistemas anquilosantes que no permiten evolucionar.
YOSOY, Yo emano el PODER de crear mi realidad, porque CONFÍO en las capacidades que TENGO y en las que el Universo envía una vez que está claramente enunciado el camino a trazar. Confío en el SABER que nace con cada experiencia consciente y porque ese es mi DEBER o misión en esta vida, en este cuerpo. SER ESO.
Daniel Shodo
Nota: Texto basado en experiencias propias y en los "Once pasos de la magia de José Luis Parise"

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