jueves, 15 de septiembre de 2016

La quietud

"Quien busca la quietud, solo encontrara movimiento"...





La quietud que se fuerza, no será la quietud que permita encontrar al "ser" que ya somos por que si hay quietud, también habrá movimiento por lo cual, si esto no se comprende, engendraremos, división, resistencia y lucha.

Estas palabras me surgieron al leer el hexagrama 52 del libro de las mutaciones, I ching, "El aquietamiento, la montaña"y las vincule con nuestra práctica de zazen pues, la montaña simboliza la espalda mencionando que, cuando la columna está aquietada y las raíces nerviosas que transmiten el movimiento relajadas, se detiene así, toda perturbación y barullo mental.

Al practicar zazen y colocar la columna vertebral en su sitio esto es, sostenida sobre sí misma y sin rigidez, el estado de serenidad interior favorecerá una relación diferente con el exterior es decir, con nuestro mundo inmediato. Sito palabras del hexagrama: "El hombre aquietado en su intimidad, ya no verá en él la lucha y el torbellino de los seres individuales, y sera dueño de la verdadera quietud necesaria para comprender las grandes leyes del acontecer universal y el modo de actuar como corresponde" Entonces, cuando llegue el tiempo de moverse, nos moveremos y, cuando la hora marque aquietarse, haremos zazen.

Claudio Daniel Rios

jueves, 8 de septiembre de 2016

Para una versión del I Ching - Jorge Luis Borges


Voy acercándome y, al mismo tiempo sigo estando lejos de cualquier entendimiento. 
Es absurdo querer poseer lo que nos posee y que jamás podremos alcanzar. 
Ser cielo y tierra es ser el Tao pero mejor no preguntar cómo eso, es así.

Claudio Daniel Rios






Nota. Voy estudiando y compenetrándome cada vez con mayor amor, respeto y gratitud en el estudio de éste maravilloso compendio de sabiduría, que es "El libro de las mutaciones" I Ching.

sábado, 27 de agosto de 2016

Vacío pleno





El cielo más allá del cielo que se puede ver donde aún no soy, pero me percibo.
La tierra, amasada de estrellas y luz en mi vientre, me pare gritando de miedo y felicidad, en el rugir del trueno, hijo primigenio de toda voz antes de toda emanación que el viento acuna como suave canto, como mensaje de amor y vida a cada célula del universo pequeño de mi cuerpo apenas nacido.
Relámpago, llamarada y movimiento algo después, la calma...

A la orilla del lago y abierto de boca al padre cielo que detrás de toda nube, se refleja límpido hasta los bordes invitándome a sumergirme hasta el barro oscuro de la no mente desde donde asciendo por la montaña de mi espina dorsal sobre la que me sostengo y en ella laten, a pesar de los muchos milenios, todos mis ancestros.

Justo aquí me quedo en el medio de mi justo medio sin hacer nada que no deba ser hecho, cuando el fuego genuino de todo amor posible se eleva y como el sol, sin discriminar lo bueno de lo malo o lo alto de lo bajo, pero consciente de todas las formas y colores abraza los confines y me abre a un ver de ojos claros y despiertos donde se confunden los límites de todo el ser que soy incluso, también en vos, amor mío.
Entonces, como no fluir, como no ser agua que desciende desde lo alto o emerge desde las entrañas para lavar mis temores y mis penas, ondulando, danzando en el tai chi, en el océano interminable donde las formas se crean, se combinan, se aman, se combaten y desaparecen allí, donde ya no queda ojo que señale, oído que se perturbe ni piel que pueda rozarse...

Aquí, allí y en todas partes yace el Tao, irreverente de impermanencia constante tan pletórico de vacío y tan vació de plenitud...

Claudio Daniel Rios





NOTA: El texto está inspirado en el estudio, práctica y profundización del libro de las mutaciones 
"I Ching" Los trigramas de la imagen superior, son los signos representativos de los 8 elementos sobre los que escribo: Cielo, Tierra, Agua, Fuego, Trueno, Viento, Lago y Montaña.

Este extraordinario y sabio libro, es desde tiempos inmemoriales, la base de toda la cultura china: Arquitectura (Feng Shui), Medicina tradicional china, matemáticas, astrología, etc

sábado, 23 de julio de 2016

De zazen a la atención plena






Si bien es válido recordar que la práctica de la meditación zen o zazen, la cual se remonta 2500 años en el tiempo, no es un medio para obtener logro o beneficio alguno sino, un SENTARSE PARA SENTIRSE, no es menos cierto que su práctica regular puede dar muy buenos resultados en la salud en quienes la realizan.

A continuación, comparto con ustedes, algunos de los muchos alcances que tiene practicar zazen o ·"Atención plena"

Reduce el estrés bajando la producción de cortisol,

Aumenta la percepción espacio temporal y la sensopercepción es decir, la capacidad de escucharnos y sentirnos. A partir de lo cual, las decisiones también pueden tomarse de manera más clara y objetiva.

Mejora el rendimiento académico y laboral.

Permite a las personas con padecimientos articulares (artritis o artrosis) a reducir sus dolencias.

Reduce la probabilidad de padecer enfermedades de índole mental al aumentar las conexiones neuronales y el incremento de mielina, una capa de tejido graso que cumple funciones de protección.

La meditación ayuda a procesar mejor los dolores y las emociones.

Actúa sobre adicciones y ayuda a evitar recaídas.

Mejora el rendimiento en la atención a los demás, sobre todo se ha comprobado cómo, médicos que practican meditación, están más atentos y receptivos con sus pacientes.

Activa áreas del cerebro que reducen la depresión, aumentando la autoestima, la empatia, la compasión y las relaciones interpersonales.

Incrementa la memoria pues, la falta de ella o su debilitamiento, está agravada, principalmente, por la falta de atención.

Ayuda a transitar mejor los procesos de cáncer, emocional y físicamente.

Es efectivo en los trastornos obsesivos compulsivos 

Reduce el riesgo de depresión en los adolescentes.

Disminye el sobre peso creando una conciencia plena sobre cómo, cuando y qué comer.

Mejora el sueño.

Nos vuelve más creativos, sensibles, y abiertos a afrontar nuestros miedos.

Pone en marcha procesos mentales de pensamiento crítico y reflexivo en lugar de sostener solo pensamientos mecánicos, tóxicos y ajenos a nuestro verdadero sentir.

Son muchos más los resultados benéficos en la salud de quien practica zazen o atención plena los que, únicamente se comprobarse practicando.

Claudio Daniel Rios






sábado, 2 de julio de 2016

Este grano de arroz...

Zazen es como este grano de arroz.





Este grano de arroz contiene al universo todo.
En este grano de arroz yace el sol y la lluvia..
los pájaros y los insectos;
en este grano de arroz está la tierra y la sabiduría del silencio.

Zazen es como este grano de arroz
que guarda la piel de las manos de quien lo cultivo,
el sudor de quien lo cosecho y la barcaza que lo llevo a la otra orilla.

Este grano de arroz es la inmovilidad de la montaña y la plenitud del cielo.
Las nubes, el polvo, el amor y el desencuentro.

Zazen es como este grano de arroz,
mi alimento y mi boca,
la vida y el contento,
la vejez y la tumba.

Claudio Daniel Rios

martes, 28 de junio de 2016

El Miedo, según la Medicina China





Para la Medicina Tradicional China, no existen emociones negativas de por sí, cada una cumple su función para garantizar y favorecer la vida. Son las emociones excesivas o crónicamente retenidas las que generan patologías.

El miedo es, muy probablemente, la emoción más antigua junto con la alegría de estar vivos. Miedo del lado oscuro de la conciencia o subconciente, miedo del peligro, son actitudes que nos acercan al mundo animal y a toda la naturaleza.

El miedo como empuje hacia la auto conservación (reacción, ataque, fuga) miedo como sentimiento de "impermanencia", como señalan las enseñanzas Budistas (en realidad, se trata de miedo a perder lo conocido pues, cómo se podría temer a lo que aún no conocemos o hemos experimentado?) Esto lleva al miedo infundado o sea, a lo que aún no sucede pero que sí está presente en el pensamiento o la idea de..."algo me puede o va a suceder" lo que refuerza la ignorancia de lo que es real respecto de lo que es mera ilusión.

Para la MTC el miedo está vinculado a los riñones, órgano asociado a la vitalidad y en donde reside la esencia vital del ser humano, y también, fuente originaria del agua y del fuego, que en el ámbito fisiológico se manifiesta con el metabolismo de los líquidos y la producción de calor orgánico.





Agua y fuego juntos, pueden producir la vida, pero también pueden destruirla; pueden regenerarse mutuamente o agotarse, y el límite es a menudo muy sutil; así se comprende que los riñones sean la sede del miedo pero también de la voluntad, entendida principalmente como ganas de vivir, como la capacidad de realizar los impulsos y las decisiones dictadas por el corazón (como huésped de las instancias psíquicas más elevadas de la conciencia y la auto realización).

Las oscilaciones de estos dos elementos (agua - fuego / miedo - voluntad), crean el movimiento de la vida, y cuando se rompen las conexiones vitales entre estos dos polos, se crean las patologías ligadas al miedo.

La falta de adherencia al propio proyecto de vida, a la propia autenticidad y el insuficiente desarrollo de las potencialidades intrínsecas, pueden generar un estado crónico de miedo que auto alimentándose, puede arrojarnos a la oscuridad. He aquí que en el cuerpo los hombros se contraen y se alzan, el corazón late fuerte. hay una sensación de parálisis, de congelamiento que a menudo se traduce en una imposibilidad de afrontar la propia vida.

Quizás desde hace tiempo hemos olvidado el motivo de nuestro miedo, pero tenemos en el cuerpo, en sus tensiones y en sus alteraciones funcionales, el recuerdo de aquel momento o de aquel estado. Esta situación inconciente y latente, en particulares condiciones, puede generar una reacción con las mismas características.





La Medicina China propone, como instrumentos de trabajo sobre el miedo, no solo la acupuntura y la herboristerìa, también el masaje y la práctica de chi kung, tai chi, o meditación puesto que su práctica afianza las raíces y la confianza en la vida diaria, previniendo y curando los efectos adversos de las emociones y alcanzando un mejor equilibrio cuerpo/mente. El miedo solo se trasciende afrontándolo y no hay mejor modo que poniendo el cuerpo pero, de manera atenta, concentrada, y con la respiración adecuada, el cuerpo se abre a los movimientos y destraba los lugares donde el temor se agazapa hasta liberarlo.

Se trata, literalmente, de llevar luz en profundidad, para aclarar e iluminar lo interno, para restituir la transparencia al agua.

Extraído del sitio web: "Evolución conciente"

Publicado por Claudio