domingo, 14 de julio de 2019

Viento y polvo





¿Sabes de qué está hecho el futuro?

De retazos de pasado. Como eso a lo que llamamos estrellas de las que apenas sobran destellos.
Un ayer en el que te guarde en un rincón de mis deseos para caer una y otra vez en la absurda creencia de que te conozco, y así no tener que enterarme que al igual que vos y que todo, yo también a cada rato, soy otro.

¿Y que hay, entonces, del presente?
Bien, gracias yéndose. Después de todo, qué otra cosa sabe el tiempo que irse, dejándonos siendo viento y polvo.
Viento y cenizas de un cuerpo que va aprendiendo a drenar lo inútil, mientras atraviesa lo mundano. Cada vez más vacío de todo cuanto suponía poseer. Alguien dijo que eso es amor, despojarse, darse y ofrecerse como un puente por donde crucen todas las vidas antes que la propia.

¿Sabes de qué está hecho el futuro? De ahora. Pero…ya paso.

Shodo Rios

miércoles, 10 de julio de 2019

Zazen, ahora 17

Reflexiones breves

"Recuerda que un vaso vacío, siempre está lleno de aire"...

Chico Buarque





Comentario: Un ser humano vacío de odio, está lleno de amor. Vacío de miedo, está lleno de confianza, Un ser humano vacío de deseos, está lleno de plenitud.
Toda vez que nos sintamos vacíos de algo, recordemos que, también, estamos lleno de su opuesto complementario.
¿Por qué? Por no existe el vacío como una nada sino, un todo que, mientras prevalezcan el odio, la codicia y la ignorancia, difícilmente lo alcancemos a percibir y comprender. Mientras abracemos categorías, estaremos lejos de conocernos como seres completos por que toda categoría o etiqueta, divide y separa, dejando a la consciencia adormecida de dicha totalidad.
¿Qué comprender, entonces? que ya, así como somos, somos completos.

Shodo Rios

domingo, 30 de junio de 2019

Zazen ahora 16

Reflexiones breves





El discípulo se dirige a su maestro y pregunta: Maestro: ¿Podría hablarnos acerca del silencio durante nuestra práctica, por favor?
El Maestro se sentó sobre el zafu (almohadón de meditación) cruzo sus piernas, enderezo su columna,  coloco sus manos en la posición de hokkai-join*, bajo la vista y permaneció allí por largo rato sin pronunciar palabra alguna.

Comentario: ¿Acaso hay alguna manera de hablar sobre las cosas y comprender lo que son sin hacer por uno mismo la experiencia?
Sin embargo, lo que comúnmente sucede es que, las personas, ávidas de soluciones rápidas e indoloras, pretenden alcanzar algún tipo de saber sólo por su intelecto pero, ¿cómo saber cuando el cuerpo está ausente? ¿Cómo comprender verdaderamente si no se vive el hecho presente y sólo se alimentan ideas?
La práctica es la realización o, comprensión en sí misma entonces, sólo resta practicar y dejar que el silencio hable y nos cuente.

*Hokkai-join es la postura de manos que se aprecia en la foto.

Shodo Rios


martes, 18 de junio de 2019

Ojalá comprendas






Ojalá comprendas que no hay otro momento que éste y que no se vale postergarse pues, quien así lo hace no vive, sólo perdura a penas, como un sonámbulo.

Ojalá comprendas que nunca serán suficientes las excusas detrás de las cuales esconderte, por que el miedo del que te escapas, lo llevas dentro.

Ojalá comprendas que así como aprendiste con tu cuerpo a caminar, a comer, a jugar o a trabajar, es así, con tu cuerpo, que se aprende a habitar la mente pura para luego, olvidarse del cuerpo, de vos y de todo lo que crees permanente y seguro.

Ojalá comprendas que tu vida humana es un diamante que te ha sido dada para que aprendas a pulirlo de toda avaricia o avidez.

Ojalá comprendas que no es amor si hay apego, ni compasión si se siente pena o la lástima. Que no se ama si siempre parece que falta algo y se anda mendigando y, menos aún se ama la existencia en cualquiera de sus manifestaciones, si se la mide como mercancía que rinda en el cambio.

Ojalá comprendas que la única manera de aferrarse a algo, es dejando la mano abierta así, cuando toda la vida haya pasado, quedara el perfume de lo ofrendado.

Ojalá comprendas que lo divino es tu respiración, el cáliz del que se bebe la sabiduría imperecedera, es el corazón y que el único templo que los maestros de todas las eras enseñaron a conocer y habitar, no son las piedras ni los templos, es tu cuerpo.

Ojalá comprendas que se estará más cerca de haber crecido, cuando dejes de preguntar por qué y simplemente, te hagas cargo.

Ojalá comprendas, como dijera un sabio Sufí que, hay en cada ser humano un lobo malo y otro bueno y que gana aquel al que más alimentes.

Ojalá comprendas que no se trata de alcanzar algo y mucho menos la santidad pues, quién así lo haga, alimentara a sus propios demonios.

Ojalá comprendas que no es ignorancia desconocer lo que otros supieron sino, lo que no te atrevas a saber de vos.

Ojalá comprendas que lo trascendente está en lo cotidiano o, ¿no es un milagro que puedas usar tus manos?

Ojalá comprendas que el otro no es sólo un otro sino también, un vos.

Ojalá que comprendas que se muere completamente cuando se agota todo pasado, porque sin él, no hay cómo reflectar el futuro.

Ojalá comprendas que las palabras bellas se encuentran más en el silencio profundo de la meditación, que en toda verborragia política, religiosa o erudita.

Ojalá comprendas que el ego es tan sólo un disfraz  para usar como se usa un saco en contadas ocasiones o, no te enterarás nunca de quién sos en realidad.

Ojalá comprendas que nunca pero nunca, ha venido ni vendrá nadie a salvarte sino que, los hombres nobles que pisaron esta tierra, vinieron a enseñar los medios hábiles para que puedas despertarte.
Después de todo, por qué habría de venir alguien a salvarnos luego de entregarnos la vida, si somos nosotros quienes la estamos matando.

Ojalá comprendas ser humano que…no hay nada que comprender sino, SER.

Autor: Shodo Rios

martes, 28 de mayo de 2019

Lo único sagrado, es la vida





Lo único sagrado es la vida.
La vida.
La vida en todas sus muchas e incontables formas, es lo sagrado.
No son sagrados los templos ni las iglesias.
No lo son los caminos ni las piedras.
Lo único sagrado es la vida.

No hay nada de sagrado en las banderas, los himnos o las fronteras.
Nada hay sagrado
más que la vida.
No es sagrado un libro. Menos aún las ideologías, los dogmas, la moral religiosa o las doctrinas.
Nada es sagrado, excepto la vida.
No una vida o dos, no la del panda o la de la abeja; tampoco la del árbol talado o la de la verdura con pesticidas. Toda vida es una sola vida, toda vida  es bendita.

La vida es sin nombre porque el nombre la vuelve cosa, mercancía. La vida hecha cosa entonces, se desea, se conquista, se la aparta, se la esclaviza, se la tortura y aniquila porque después de todo,·hay tanta "cosa" que puede arrebatarse cuando se nos plazca que, qué más da si se la idolatra o martiriza.

Como una burla del destino la vida, abundante, inteligente, simple y misteriosa, siempre será vida aunque a tantos les pese y para muchos más no valga nada, porque igual los seguirá habitando aunque nunca se enteren, y se los acabara llevando desnudos y sin prisa.

Sólo hay esta vida,
la de este instante efímero;
viento que sopla y se escapa.
Se es la vida sacra, cuando no quedan pensamientos que anhelen atraparla.Y si no hay pensamiento ni quien piense entonces, nada hay de sagrado; ni la vida siquiera, que solo ES.

Es la vida ese silencio que se escucha
cuando volvemos a ser
nada.

Shodo Rios


lunes, 13 de mayo de 2019

Ariadna Labatte maestra zen

"Es simple, para comprendernos y transformar esta realidad para el bien de todos los seres,, es preciso parar, aquietarse y  respirar"
Zen






Publcado por Claudio

domingo, 5 de mayo de 2019

Si no es desde el corazón...





George Bernard Shaw (dramaturgo y escritor Irlandés), dijo alguna vez lo siguiente: "El cerebro de un tonto ve en la filosofía estupidez, en la ciencia superstición y en el arte pedantería" De ahí surge la creencia de que, si alguien adquiere conocimientos y formación académica, no solo eliminara estos conceptos equívocos sino que, además, los embellecerá al abordarlos como caminos de auto descubrimiento y evolución humana, siempre y cuando, no ponga ni convierta su deseo en un fin en sí mismo.

De ser así, esto supondría estar ante un ser humano que no ve la vida como un problema a resolver o una competencia a ganar (una especie de super héroe de historieta que, a diferencia de aquellos, acaba muriendo en su intento por poseer y controlar el mundo) sino que, se trataría de alguien que a aprendido a percibir este mundo y la vida, como un infinito misterio que invita a ser indagado. En todo caso, predispuesto a ir hasta las entrañas de sí mismo aunque para ello haya que viajar eones de vidas.
Me detengo aquí para recordar las palabras del propio Buda cuando señalo: "es más fácil que un tonto  se ilumine a que lo haga un erudito". A lo que esto alude es a que un letrado encontraría mayor dificultad en VER y conocer la realidad por estar más sujeto a sus ideas y definiciones concluyentes, mientras que quien no tenga por delante nada premasticado, podrá VER o, aproximarse a acariciar los hechos en su contexto real y sin artilugios.
Por lo tanto, en un intento por complementar el pensamiento del escritor anglosajón digo: que tu conocimiento intelectual, en lo posible  no vaya más allá de de un sentido práctico para evitar el  quedar eclipsado sólo por la estampa y no ser capaz de percibir el alma o el sentido último del ser que es, solo SER.

Algo similar ocurre cuando vamos aprendiendo a practicar zazen olvidados de querer alcanzar algún logro o meta,. Esto se debe a que pudimos advertir que de lo que esta disciplina trata, es de atender lo que nos sucede en el cuerpo en el instante en que nos detenemos a observaros. Es decir, cuando el buscador, aún advertido por la misma atención puesta en los muchos pensamientos, que como olas en el mar se elevan en la mente, no interviene queriendo sólo lo que busca, razón por la cual no consigue ver lo que hay y sucede.

Esta disciplina, para conocerla y comprenderse en estado puro, al igual que sucede con la filosofía, la ciencia o el arte no pueden prescindir del corazón, porque es desde el corazón que se sabe que se está donde sinceramente se necesita y siente.
Como el navegante que confía en las estrellas, el practicante de zazen, confía y practica, (acción indispensable para actualizar dicha confianza), en su ser despierto o búdico, aún en medio de las tormentas de temores e incertidumbres pero, sin rendirse porque sabe o intuye que, la senda correcta es la que va trazando debajo de la quilla  rumbo a la orilla de la visión correcta.

Practicar zazen, es reconocernos humanos que piensan y se distraen, que aman y lloran, que temen o ríen sea por ansiedad o, en calmada serenidad. Es saber que somos lo que ahora nos está sucediendo nos guste o no y, asumirlo con la responsabilidad de alguien que ha comprendido su parte intrínseca con  la vida a partir de las semillas plantadas y los frutos recogidos o podridos que, como alimento, volverán a la tierra para contribuir a su fertilización. Esto se entiende por, ver en el conflicto el compost que nutre el despertar.

Practicar zazen, como diría el maestro Taisen Deshimaru, "es entrar en la propia tumba". Algo así como el sitio donde van muriendo los apegos y las quisquillosas quejas y excusas que nos atan a un vivir ilusorio del cual se desprenden todo tipo de situaciones y comportamientos caóticos..

Si para comenzar nos permitiésemos admitir que hasta aquí solo supimos cultivar  un cerebro tonto,es decir, con prejuicios y crítico de todo lo que no cuadra con nuestras normas,  volviéndonos incapaces de conmovernos con las palabras de los sabios, los hallazgos de los genios o la irreverencia de los artistas, daríamos entonces, el paso hacia el zafu (almohadón de meditación) donde sentarnos en la postura de zazen, con las piernas cruzadas y la columna erigida a los cielos, guardando el silencio como un tesoro inapreciable para escuchar cuánto éste tiene para revelarnos acerca del mayor misterio, contadas veces explorado que somos, nosotros mismos.
Quizás así, de este modo, nos volveríamos filósofos que se preguntan y reflexionan, científicos que se indagan y artistas que vuelven su vida poesía.

Shodo Rios