viernes, 17 de mayo de 2013

Analogías II


Budismo y Física cuántica





Tras siglos de observar y de relacionarnos con la naturaleza como entidades materiales y separadas entre sí, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, la Física cuántica vino a romper con el viejo paradigma como única verdad posible y sustentable. Verdad que, por cierto, moldeó, al menos en Occidente, la vida de la humanidad en todos y cada uno de sus, no casualmente, compartimentos (política, salud, sexualidad, economía, cultura, etc.)

Si para la religión judeo/cristiana y musulmana, la vida se explicaba haciendo alusión a un Dios creador, para la Física clásica (Platón, Newton, Descartes, Bacon, entre otros), las cosas podían explicarse a partir de algo separado de nosotros con un tiempo y espacio absolutos, donde los cuerpos evolucionaban según leyes precisas y deterministas; en tanto que para la Física cuántica y los hombres que se adentraron en ella (Einstein, Planck, Bhor, Schrodinger, Heinsenberg, etc.), lo que denominamos como objetos o sujetos aislados no pueden ser divisibles o separados de todo lo demás, incluido el universo en su conjunto, pues estamos frente a una realidad que nos muestra que no existen de un modo definitivo objetos o sujetos con sustancia propia, sino relaciones de interrelaciones que se manifiestan en un estrecho vínculo con el observador y la herramienta con la que se intenta medir el comportamiento, por ejemplo, de un electrón.
En palabras del físico austríaco Antón Zeilinger, “Cuando en la Física cuántica se investiga la naturaleza de una partícula elemental, como un electrón, no lo encuentras, está vacío”. Es decir, y como señalé en el párrafo anterior, lo observado se encuentra en íntima relación con el observador, tanto que, al hacerlo, se puede apreciar a dicho electrón mostrándose como partícula o como onda. La dualidad expresada en ese micromundo, dualidad opuesta y complementaria que también se corrobora en lo macro (luz, oscuridad, femenino, masculino, sonido, silencio). Ver el movimiento de un fotón como partículas u onda continua es equivalente a decir, por ejemplo, que una línea de tiza trazada sobre un pizarrón es, a su vez, una sucesión de puntos y que, de acuerdo al observador, se podrá apreciar una u otra de sus manifestaciones. Por lo tanto, es importante considerar que no es posible observar un sistema sin perturbarlo.





Hace 2500 años en el norte de la India, hoy Nepal, vivió Sidharta Gautama, a quien años después el mundo conocería como Buda (estado de conciencia despierto o iluminado). Aquel que alcanzó la comprensión más excelsa, clara y profunda de la realidad, a través de la práctica de la meditación.
El Budismo, como práctica de vida y a lo largo de ese período, conoció, comprendió y transmitió los postulados que hoy señala la Física cuántica. Así lo explica el propio Dalai Lama: "Para el Budismo, el yo como tal no existe, ya que aquello que denominamos compulsivamente “mi yo” está permanentemente cambiando"; pero Arya Nagarjuna, maestro reconocido como tal dentro del Budismo tibetano, fue un paso más allá, cuando en el siglo segundo de nuestra era, formó la escuela llamada Madyamika, la que a su vez daría nacimiento a la rama principal del Budismo actual, conocida como Budismo Mahayana o del “gran vehículo”. Una escuela que consideraba, entre otras cosas, que la práctica Budista tenía que estar al alcance de todos los seres vivos, sin excepción.


La escuela de Nagarjuna niega la existencia de un yo, del observador y lo observado, e incluso de la observación misma. El término Madyamika refiere al camino del medio o justo medio, aludiendo al espacio creado por el intelecto entre nihilismo y materialismo. Este modo de comprensión acerca de la realidad subyacente está basada en la corroboración de que todo está, como mencionaba el Dalai Lama, en constante cambio, para llegar a su comprobación, la atención en un punto fijo como la respiración pero sin agregados críticos o los Koan (preguntas sin sentido racional o lógico), como por ejemplo: ¿cuál es el sonido de una sola mano?, tan utilizadas dentro del Budismo zen de la escuela Rinzai, que suelen ser formuladas de maestro a discípulo, con la intención de que éste pueda ver, aceptar y comprender el mecanismo mental que lleva a identificar las cosas, los seres sintientes y las múltiples situaciones diarias como verdades tajantes y autocreadas, para así alcanzar la visión correcta o el despertar, es decir, la comprensión de las leyes naturales de interrelación e impermanencia.

Por último, y aún siendo los métodos de medición y comprobación en la Física cuántica y el Budismo diferentes, ambos han ido llegando a las mismas conclusiones, pero con una diferencia práctica en el Budismo, que es que al saber que átomos, humanos, objetos o el planeta no son autónomos o independientes los unos de los otros, esto les permite que brote naturalmente la compasión.
Dicho de otra manera, mi bienestar está relacionado al tuyo, mi sufrimiento con tu sufrimiento, etc.

Coda: “Aunque los científicos estudien especialmente la materia, no pueden pasar por alto la conciencia; aunque los especialistas del espíritu se centren en el desarrollo de la mente, no pueden pasar por alto las necesidades físicas”. Dalai Lama

Publicado por Claudio

NOTA: Foto 2: El Dalai Lama junto a  Alan Wallace Físico, filósofo y monje Budista Tibetano ordenado por su santidad el XIV Dalai Lama


viernes, 10 de mayo de 2013

Analogías I


En estas entradas, quisiera compartir con ustedes algunos datos curiosos y significativos sobre la estrecha relación del ser humano con su entorno, el planeta que nos cobija y sostiene, y el universo.
Ya sea que se trate de interpretaciones hechas por culturas antiguas evolucionadas en busca de comprender nuestra existencia o de manifestaciones de la propia naturaleza de la que formamos parte, resulta interesante y hasta sorprendente comprobar lo mucho que estamos involucrados con las diferentes formas de vida y el cosmos.

Entre muchos de los aspectos tanto simbólicos como concretos, científicamente hablando, decidí comenzar con la analogía entre el I Ching, o libro de las mutaciones, y el genoma humano.
Como seguramente comprenderán, hay sobre estas dos profundas materias incontables escritos y estudios realizados por expertos, por lo tanto, no es mi intención explayarme más allá de algunos datos básicos que puedan, probablemente, ser de interés o inclusive servir como disparadores para indagar más profundamente en ellos.





Similitudes entre el ADN y el I Ching

Es sumamente llamativo lo homólogo que resulta el ADN y el milenario libro Chino conocido como I Ching o libro de las mutaciones.
Por un lado, el ADN, información genética de todos los seres vivos, con excepción de algunos virus, que se encuentra en el núcleo de las células. Por otro, el I Ching, texto antiguo escrito por Fu Hsi hace unos 5000 años en la China prehistórica. El concepto principal del libro es que la realidad está en constante cambio; a este respecto, vale aclarar que, si bien el ADN no coincide con lo antedicho ya que la información que heredamos de nuestros padres no cambia, hoy día se sabe que la mente y las emociones afectan dicha información confiriéndole de esta manera cierto dinamismo o cambio. Dicho dinamismo es conocido con el nombre de Epigenética.


El ADN contiene la información necesaria para explicar la dinámica del metabolismo celular.

El I Ching contiene la información necesaria para explicar el dinamismo de la conciencia.

ADN: Basado en dos hebras: sentido (positiva) y antisentido (negativa).

I Ching: Basado en dos líneas: Yang (positiva) – Yin (negativa).

ADN: Se compone de dos tipos de compuestos químicos que a su vez se dividen en dos subcompuestos, dando lugar a los cuatro componentes básicos (nucleótidos) del ADN: A/G y T/C.

I Ching: se compone de dos tipos de líneas Yin y Yang que a su vez pueden ser estables o móviles, lo que da lugar a cuatro posibilidades: Yang estable o viejo, Yang móvil o joven, Yin estable o viejo, Yin móvil o joven.

ADN: A G T y C (Adenina, Guanina, Timina, Citosina) se unen en grupos de tres para formar codones o tripletes, que contienen la síntesis necesaria para la formación de proteínas.

I Ching: Las cuatro líneas posibles (Yang joven, Yang viejo – Yin joven, Yin viejo), otro ejemplo en este sentido: primavera (Yang joven), verano (Yang viejo), otoño (Yin joven), invierno (Yin viejo), se unen en grupos de tres para formar trigramas o actitudes.

ADN: Los nucleótidos de una hebra se unen con los de la hebra opuesta y complementaria mediante dos o tres enlaces químicos, de manera que un determinado triplete contiene 6, 7, 8 o 9 enlaces.

I Ching: Los cuatro números rituales que se buscan para poder leer el hexagrama correspondiente (son 64 hexagramas al igual que 64 son las combinaciones de nucleótidos en el ADN) se obtienen al tirar tres monedas de igual valor monetario, a las cuales se les da una valoración par de una de sus caras (2) e impar del opuesto (3). Al arrojar las monedas, las posibilidades sumatorias dan 6, 7, 8 o 9. Según sea el valor obtenido en cada tirada, seis en total, se obtendrá una línea continua o Yang o, una línea quebrada o Yin por cada una. Estas líneas se anotarán de abajo hacia arriba hasta completar el hexagrama.
Una vez obtenido el hexagrama, se consulta en el libro y allí se encontrará a cuál de los 64 equivale para hacer la lectura correspondiente.

El I Ching es un compendio de causa y efecto, pues cada lectura o hexagrama indica cuál sería el efecto de una acción concreta en un determinado momento. Por lo tanto, esta guía puede darnos la ocasión de acceder a partir de nuestras acciones a actitudes más virtuosas en la vida diaria y así acrecentar nuestro desarrollo espiritual y humano.

El ADN, si bien contiene nuestra esencia e información a heredar, cada vez es más evidente lo crucial que resulta en su información los efectos causados a nivel molecular por parte de los pensamientos y emociones. Se podría decir que nuestra acciones se almacenan en nuestro ADN configurando una realidad no tan estable como no hace mucho tiempo atrás se suponía, y sí mucho más dinámica y protagonista.





A esto último valdría sumar un aspecto importante conocido como Karma (acción).
Todas nuestras acciones, palabras y pensamientos dejan huella tanto en nuestro cuerpo físico como mental y emocional. Es más, dichas consecuencias no quedan limitadas a lo individual, sino que, por el contrario, acaban afectando a las demás formas de vida como al planeta y, por qué no, al universo.
Sepamos que cuando hablamos de Karma estamos haciendo referencia no sólo a la acción física en sí, sino también a su lado menos visible, o sea, la intención, pensamiento y emotividad que impulsa dicho accionar, pues un componente esencial del karma es la interdependencia de toda existencia. Al respecto, el Budismo habla claro cuando señala que no hay modo alguno de que algo o alguien pueda existir de manera absolutamente independiente de su entorno.
Por otra parte, es importante señalar que el Karma no es determinista, puesto que toda acción puede modificarse y pasar de un comportamiento negativo a otro positivo. Inclusive, si nos viésemos involucrados en acciones perjudiciales y aunque el efecto de ellas sea inevitable, bien podemos desde una actitud verdadera y sincera demostrar en hechos nuestro arrepentimiento, disminuyendo sus consecuencias. En su defecto, y toda vez que nuestras acciones o karma negativo se acumulen, las consecuencias quedarán selladas en nuestros genes pudiendo resultar graves para nuestro futuro o el de nuestros descendientes.





Por último, es maravilloso observar cómo las ciencias modernas, o para mejor decir, los hombres y mujeres de mente y corazón abierto volcados a indagar en las aguas profundas y misteriosas de la vida, van llegando cada vez más cerca de los antiguos postulados orientales que señalan la integridad, interdependencia e impermanencia como leyes naturales de toda existencia.
Que estos acercamientos entre la ciencia occidental y la sabiduría oriental puedan permitirnos una mejor comprensión de la realidad, lo que a su vez podrá contribuir a una vida basada en el respeto, la gratitud y la compasión.

Material consultado: Iñaki Martín Subero – Institute of Human Genetics
                                 Moisés Sepúlveda López – Fundación Instituto Ser

Nota: En la primera imagen se pueden ver los ocho trigramas principales formados tanto por líneas continuas o, Yang y líneas discontinuas o, Yin. La combinación de los trigramas entre sí, forman los 64 Hexagramas.


Publicado por Claudio

viernes, 3 de mayo de 2013

Mal genio

Cuento Zen





Un estudiante de zen fue a ver al maestro Bankei: "Maestro, tengo un mal genio incontrolable. ¿Como podría curarme?

"Tienes algo muy raro", contesto Bankei, "dejame verlo".

"Ahora mismo no puedo mostrártelo", respondió el estudiante.

"¿Cuando podrás mostrármelo?", pregunto Bankei.

"Me sale de repente", contesto el estudiante.

"Entonces, concluyo Bankei, no debe de ser tu verdadera naturaleza. Si lo fuera, podrías mostrármelo en cualquier momento. Cuando naciste no lo tenías, y tus padres no te lo dieron, piensa en eso".

Bankei yotaku (1622 - 1693) Maestro de la escuela Zen Rinzai - Japón.

Publicado por Claudio

viernes, 26 de abril de 2013

Masaje a un bebe

Días pasados recibí por E-mail el video que ahora subo a mi Blog y que con todo gusto comparto con ustedes.
El video fue subido por Natalia Martín Cantero a: Blog.rtve.es

A continuación del video, agrego a modo informativo, datos a cerca de los beneficios que conlleva la realización de este masaje.





La palabra Thalasso proveniente del Griego y  significa: Mar. Por lo tanto toda terapia que se realice con agua marina, algas o barros, suele denominase Thalasso terapia.

El agua marina suele recolectarse de zonas alejadas de las costas para evitar que contengan contaminantes y, si aún conserva rastros de arena u otros componentes de riesgo para su uso, se las somete a prácticas depurativas.
Los tratamientos con aguas marinas eliminan agentes patógenos por ósmosis.

Beneficios del masaje a un/a bebe/a

Relaja y refuerza las funciones respiratorias.

Relaja y disminuye el estrés producido por los cambios a los cuales el o la bebe se expone diariamente.

Los contactos piel a piel aportan confianza, seguridad, autoestima, respeto, gratitud, a un plano corporal, mental y emocional profundos generando conciencia corporal individual y social.

Estimula el sistema inmune y proporciona un mejor desarrollo del sistema nervioso.

Todo lo que ocurre durante el tiempo que dura el masaje crea lazos fuertes y flexibles entre el o la bebe y el adulto.

Las sonrisas, las miradas, los abrazos, las caricias, son estímulos fundamentales para un desarrollo humano saludable, pues es mucho más probable que un/a bebe/a crezca con una mejor relación tanto inter como intrapersonal que aquellos bebes que carezcan de estos contactos amorosos. 

Por último, salvo en situaciones patológicas específicas, no se requiere ser un experto en masajes para poder dar estos masajes o tratamientos, lo que si se necesita, es la entrega que el verdadero amor incondicional por la propia vida y la del otro otorgan.

Ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados; cada una de esas cosas es alimento para los niños pequeños, tan indispensable, sino más que vitaminas, sales minerales y proteínas.Si se lo priva de todo eso y del olor y de la voz que tan bien conoce el niño, aunque esté harto de leche, se dejará morir de hambre. Dr: F. Leboyer - 

Publicado por Claudio

viernes, 19 de abril de 2013

La respiración en Chi Kung

Del libro: La raíz del Chi Kung Chino
Autor: Dr. Yang, jwing - ming
Edtorial: Sirio, s.a.



Chi Kung




Si se está iniciando en el Chi Kung, debería comenzar por regular su respiración normal y no preocuparse de ningún otro entrenamiento respiratorio para regular el Chi.
Esto le llevara de forma regular a la respiración Chi.

Existen ocho palabras clave que todo practicante de Chi Kung debería recordar durante el ejercicio de la respiración normal. Una vez que las haya comprendido, vale decir: practicadas, podrá reducir notablemente el tiempo necesario para conseguir sus objetivos en el Chi Kung. Las ocho palabras son:

Tranquilidad y silencio - (jing)

La mente está tranquila y la respiración en silencio. Cuando la mente está tranquila y en paz, usted podrá juzgar lo que sucede correctamente y logrará regular la respiración con mayor eficacia. A menos que esté ocupado en algún entrenamiento especial con un fin específico, mantenga su respiración en silencio para que sea relajada y tranquila.

Delicadeza (Xi)

Cuando se respira, es como una diminuta corriente -debe ser suave, natural y delicada. Esta clave le llevara a niveles más profundos de relajación y meditación.

Profundidad (Shen)

Cuando respira hondo, arrastra el aire hasta el abdomen. Aspire el aire al interior desplazando hacia abajo el diafragma, en lugar de expandir el pecho. Expanda el pecho sólo si está realizando un ejercicio de expansión de pecho. La respiración profunda le llevará a la respiración abdominal y levantará los cimientos para su práctica de Chi Kung.
La respiración completa y profunda no significa inspirar y espirar al máximo. Esto produciría tensión en los pulmones y en los músculos que los rodean, lo que a su vez impediría que el aire circulase libremente y dificultaría la absorción de oxígeno. Sin oxígeno suficiente, la mente se dispersa y el resto del cuerpo se tensa. Respirando correctamente, se inspira aproximadamente al 70% u 80% de la capacidad máxima, para que los pulmones permanezcan relajados. Puede realizar un sencillo experimento, inspire profundamente hasta que los pulmones estén completamente llenos y calcule cuánto tiempo puede aguantar la respiración. Luego trate de inspirar sólo a un 70% de su capacidad y observe cuanto tiempo puede aguantar la respiración. Descubrirá que con el último método puede aguantar más tiempo que con el primero. Ello                           se debe sencillamente a que los pulmones y los músculos que los rodean están relajados. Cuando están relajados, el resto del cuerpo y su mente también se relajan. lo que reduce significativamente la necesidad de oxígeno. Por consiguiente, cuando regule la respiración, lo primero será mantener los pulmones relajados y en calma.






Duiración (Chang)

Cuando respire debe prolongar la respiración lo más que le sea posible. Sin embargo, debe recordar que, prolongar la respiración no significa contenerla.
Para prolongarla sus pulmones deben estar relajados. y su mente meditativa debe alcanzar un nivel profundo.
En este caso, los latidos del corazón se harán más lentos y necesitara menos oxígeno. Sólo en estas condiciones puede prolongar la respiración.

Continuidad (You)

La respiración debe ser suave, natural y, lo más importante, continua. A menos que se trate de un entrenamiento especial, la respiración a de ser continua y sin retenciones. Cuanto contiene o detiene la respiración, el cuerpo se tensa. La respiración continua lo ayudará a relajarse y le llevará a un nivel de meditación mental más profundo.

Uniformidad (Yun)

La respiración debe ser uniforme. Recordemos que la respiración se ve afectada por las emociones, por lo que tenga presente que, no le será posible respirar de un modo diferente a como se encuentre emocionalmente. Esto se verifica fácilmente, bastará observar cómo respira cuando está asustado, tranquilo, alegre, enojado o triste.Por lo tanto, para alcanzar uniformidad en la respiración, debe regular su mente emocional. Sólo esto le permitirá conservar la respiración uniforme y suave.

Lentitud (Huan)

A menos que esté realizando un entrenamiento especial, su mente debe ir más despacio y aprender a tomarse su tiempo. Tómelo con calma y sea natural.
No se apresure a inspirar ni a espirar.

Suavidad (Mian)

Cuando respira, su respiración deberá ser cómoda y suave. La respiración suave le relajar y le conduce a un nivel de meditación más profundo.


Nota: En entradas posteriores, comentare sobre los diferentes métodos de respiración utilizados en la práctica de Chi Kung.

Publicado por Claudio


viernes, 12 de abril de 2013

viernes, 5 de abril de 2013

Entre los cabellos del viento

Le decía una flor de cempasúchil a una rosa:






Mi hermana, dime ¿Que sientes como rosa al tocarte la mano del viento y acariciar tus pétalos?

Y la rosa le respondió:

Siento el fruto de todos mis esfuerzos, desde cuando era tan sólo una esperanza y aún dormía dentro de mi la inquietud por ser hermosa.

Y la rosa miro al cempasúchil y le dijo; ¿y tu?, ¿qué sientes tu?


Cempasúchil



Y él le susurro sonriente:

Yo no siento nada. Tan solo doy mi aliento para diluirme entre los cabellos del viento y llegar a perfumar a todos los rincones de su cabeza.

Y una tarde vino la mano del viento y sacudió con tal ímpetu al jardín que deshojo a la rosa y al cempasuchil.
Y el espíritu de la rosa sufrió mucho al ver que ya no tenía forma de rosa, sin embargo el espíritu del cempasúchil se sintió dichoso pues ya no estaba atado a la forma del cempasúchil , pudiendo llenar ahora todo el ambiente.

"Así hablaba Qetzacoatl"

Publicado por Claudio